Atlético por la Gracia de Dios.

Quiero dedicar este blog a mi hermana pequeña Pilar, que está en el Tercer Anfiteatro del Calderón compartiendo grada con muchos de los nuestros. Va por ella. Va por ellos.

lunes, 5 de abril de 2010

Una de cal y ¡otra de cal!





Cuando todo parecía terminado ….

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El jueves pasado en Valencia la Afición vivió un día bonito.
Me gusta la manera como nuestra Gente vive estos días. Cuando el desplazamiento es relativamente cercano se suele “sacrificar” la comodidad del avión o del tren de alta velocidad por los viajes por carretera. Antiguamente se cogía el autobús con los cercanos o el coche con la pareja de marras. Les tengo que reconocer que soy fanático del viaje en autocar con los Míos; pero también les digo que uno ya está un poco oxidado: han sido más de un centenar de viajes por toda España y parte de Europa en buses de todo tipo y cada vez me cuesta más meterme en uno. Eso sí, todos los años uno o dos viajes caen. Ya les expliqué en una crónica anterior las ventajas de hacer un viaje así: son más baratos, se fomenta la camaradería, se puede soplar lo que está y lo que no está en los escritos, se puede ir viendo películas V.O.S. (Violencia o Sangre), …. Si Dios quiere, queda uno a Lisboa. Otra vez.
Ahora se ha encontrado el término medio en las furgonetas 7/9 pasajeros. Tan rápido como el coche, en éstas se juntan grupetes moderadamente amplios afines por barriada, por bar de quedada, por Peña Atlética, por gustos musicales, por estética músical, social, política. No está demostrado, pero corren rumores que alguna Vito se organiza desde Cuatro Vientos para dar apoyo moral a José Manuel Jurado.
Las ventajas de la furgoneta son muchas. En principio, las mismas que el autobús. Sumar a éstas que las paradas a repostar, miccionar, comer, …, quedan a gusto del viajero.
Con estos viajes ha aparecido una nueva figura que, con los años, figurará en el Santoral: el conductor. Ese hombre que se presenta, normalmente por vocación, como voluntario para hacer los primeros kilómetros y termina chupándoselos todos. Ese hombre que aguanta impasible el tostón a que es sometido por el resto (afortunadamente para la vuelta todos quedarán roncos). Ese hombre que ve a los otros trasegar como si no costara. En definitiva: ese hombre.
La furgoneta, además, da mucha movilidad en la ciudad visitada. Con ésta se terminan las inacabables caminatas desde el punto donde aparcan los autobuses hasta el bar que quedada (normalmente cercano) y hasta el restaurante donde se comerá (normalmente en la otra punta de la ciudad).
Supuestamente para dar mayor agilidad ha aparecido una cosa llamada GPS que vuelve loco a conductor y viajeros. Una voz, pelín desagradable, irá indicando por dónde meterse hasta llegar al punto indicado. Y total, ¡terminar siempre perdidos! Será entonces cuando el propietario del artefacto de marras diga que la última vez que lo actualizo fue en 2.005.

Una vez aparcados lo primero será dar de beber al sediento; esto es, al conductor.
-No te preocupes, que a la vuelta conduzco yo.
-Gracias, gracias. Pero no me importa (y con la tajada que llevas, no te dejo ni las llaves del trastrero, que te las bebes).
-No, te lo digo en serio.
-Ya, ya (¡qué jodido aquí mi primo!).
-Una cañita para el Maestro, jefe. Y otro güisquicito para mi.
Tras las dos horas de cañeo, se hace necesario llamar al restaurante de rigor para ver si la mesa reservada para siete a las 14:32 puede cambiarse por una mesa para treinta a las 15:17. Lo más alucinante de todo, no sé cómo, es que siempre se termina comiendo.

Tras las copas de rigor ya se empieza a plantear el partido. Los hay que jugarían con trivote para amarrar la creación rival. Los hay que jugarían con el 4-2-4 de siempre pues sólo superaremos al rival en un intercambio de golpes. Ambos esquemas coinciden en la ausencia de José Manuel Jurado (la Vito no ha llegado todavía).
Es conveniente un paseo para hacer la digestión, airear un poco las ideas y, por qué no, hacer algo más de sed.
Y al final siempre se termina echando la hora encima. Siempre.

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A las 21:05, ¡qué tontería!, dió comienzo el partido en el Luis Casanova. Y salió un buen partido, la verdad. Sólo hace falta ver los primeros minutos para ver si hoy sí o si hoy no. Afortunadamente, en Valencia sí tocaba.
El equipo salió bien atrás para lo que acostumbra, apenas se cometieron un par de errores en una muy seria primera parte. Uno de ellos, cierto, pudo adelantar a los valencianos. Sorprendió ver a Perea bastante entonado en el lateral derecho. Por fin se ha dado cuenta Quique que donde menos peligro lleva el colombiano es en la banda. Ujfalusi, siempre cumplidor, aparece majestuoso en el centro de la zaga donde el “veterano” Domínguez se ha consolidado como uno de los mejores centrales del país. Por desgracia, salvo lesiones nunca deseables, no llegará al Mundial; pero tengo claro que será el primer jugador de campo atlético en acudir a la Selección. ¿Por qué digo “jugador de campo”? Este sitio, optimista hasta la sinrazón, se atreve a apostar por De Gea en el Mundial. Antonio López correcto.
El centro del campo tuvo momentos. Momentos muy buenos y momentos bastante peores. Muy bien Simão (héroe para los Dalton, ya saben) que parece haber encontrado la forma física, fútbol siempre ha tenido, en esta recta final de temporada. Bien Assunção, aunque de más a menos, ya que parece agotado. Y regular, tan sólo, Raúl García. Alternó cosas muy buenas con otras bastante peores. Servidor es muy del navarro, pero debe dar más. ¿De José Manuel qué quieren que les diga? Aportó muy poco al juego del equipo, como siempre; pero hizo una jugada que, de haber sido gol, pudo haber sido la jugada del año.
Agüero y Forlán estuvieron bien. Agüero en su línea y Forlán bastante recuperado en aptitud y actitud. Necesitaremos a ambos en plenitud para la vuelta.
A pesar de tomar la delantera dos veces en el marcador, no se pudo sentenciar a un rival que parecía, por momentos, entregado. Creo que se debió haber sido algo más inteligente y haber amarrado el resultado con Camacho y Salvio (por Forlán y Jurado) mucho antes. Pero …. El resultado, de todas formas, es magnífico.
El partidazo que se viene el jueves es de los que molan. El Vicente Calderón estará a reventar para empujar a un equipo que debe darlo todo para sacar unas semifinales que hace un par de meses nadie se planteaba. También en la Grada debemos entregarnos a tope, como sólo Nosotros sabemos. Entre todos debemos marcar el 1-0. Una sugerencia, si se me permite: no cebarse con el cada día más tontaina portero del Valencia; le gusta y se crece.

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Tras el partido se antojaba obligatoria una cerveza de despedida en la capital del Turia. Quien dice una, dice unas cuantas, ya me entienden. Finalmente, tras tres fallidos intentos, el conductor conseguirá enfilar a la tropa hacia la furgoneta y emprender el viaje de vuelta. Nadie le relevará al volante, pero al menos la mayor parte del personal no le dará la paliza durante el regreso.

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Ayer domingo jugó al fútbol el Atlético de Madrid. Parece increíble, pero este equipo ha conseguido mover la pelota y marear, por momentos, a un rival. Muy bien.
Varias cosas a destacar:
-Camacho. No por qué este chaval no ha sido fijo para ninguno de los últimos tres entrenadores. Siempre que ha salido ha cumplido dignamente; habiéndole tocado, además, lidiar en plazas muy complicadas (guiño taurino dedicado a mi querido y admirado José Manuel Hernández). Confío en que Quique le de más partidos de aquí a final de temporada. Nunca es tarde.
-Molino. Siempre es un orgullo ver debutar a un canterano. La ilusión que genera en el que suscribe es tan grande como un fichaje de los gordos. Si tenemos en cuenta que va a pasar un tiempo hasta que el Atlético pueda ficha a uno de éstos, tendremos que confiar en que alguien ponga un poco de cordura en el Club (¿José María Amorrortu?) y logre “imponer” la Cantera.
-Jurado. Ayer hizo un buen partido por primera vez en la temporada. Y como lo hizo, lo digo. Ojalá a Camacho, por ejemplo, se le hubieran dado tantas oportunidades como al gaditano. Que siga así.

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Y nada más, amigos míos. El jueves nos vemos.
¡FORZA ATLETI!

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El tema de esta crónica quiero dedicárselo a mi chica, ya que está pasando un momentillo difícil.

martes, 30 de marzo de 2010

Un par de cosas.



Hoy voy a escribir muy poco. No me apetece mucho porque tampoco quiero hacer sangre. Pero no quiero hacer sangre no ya del Atlético, sino de una parte de la Afición que no quiere formar parte de la Afición (actual, añaden ellos) porque no le parece bien nada de lo que hace esta Afición (actual), la cual es culpable de todos los males, habidos y por haber, que asolan al Atlético de Madrid. A mí me parece estupendísimo que cada uno se posicione donde quiera, pero lo que no voy a consentir en la medida de mis escasas posibilidades es que se insulte a la Inmensa Mayoría. No sé quién les habrá tocado con la varita del Derecho ni de la Razón, pero por ahí no pienso pasar; que bastante tiene la Afición con sufrir los actos de sus dirigentes, como para tener que sufrir las razzias de estos illuminati.
Ni es, ni quiere ser, función de este casiblog mostrar al resto el Camino. Para eso ya tenemos a dirigentes e illuminati, que son muy listos. El Resto somos muy cortos.
Se les quiere.
¡FORZA ATLETI SIEMPRE!

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El tema de hoy va dedicado a una Afición Única: la mía, que es la única que conozco y la única que quiero conocer.

domingo, 21 de marzo de 2010

Por tierras lusas.




Pocas cosas hay más excitantes que un sorteo de Copa o de competición europea. En cuanto sale el cruce la gente empieza a moverse por vuelostirados.com o por alojamientocasibytheface.es; se llama a la pareja para saber qué días le quedan de vacaciones; se contacta con RRHH para ver qué hay de esos días que se deben de aquellas dos semanas en Costa de Marfil; se pregunta en el Club, donde por lo general no saben nada; se empiezan, en definitiva, a mover todos los hilos posibles e imposibles para hacer un desplazamiento de categoría.
Cuando sale un choque contra un equipo portugués todo este proceso se cumple al dedillo. Aunque el vuelo, inicialmente a 23,40 € (saliendo a las 7:00 del día del partido y volviendo a las 21:45 del día siguiente), termine costando 95 € si se espera un día y 235 € si se esperan dos semanas. Aunque la pareja diga que de vacaciones nada y de pedir días menos. Aunque en RRHH digan que tururú y haya que coger días del año sigiente. Aunque en el Club no se enteren ni del No-Do.
La gente se organiza de muy distintas maneras. Los hay que se pueden permitir el lujo de viajar en el avión del equipo. Los hay que prefieren viajar en avión, pero a su aire, y juntarse con la banda en destino (aquí me incluyo yo). Los hay que prefieren meterse un panzón de kilómetros en autobús y compartir infinidad de horas con amigos, cervezas, humo y humanidad (aquí me incluía yo). Los hay que prefieren cogerse el coche y tirar millas. Hay gente que buscando la manera más económica de ir en avión se pasa la semana viajando de una ciudad a otra. Hay gente que se busca viajes en tren, en barco, …. Servidor, nostálgico donde los haya, todas las temporadas hace algún viaje en autobús con sus amigos de siempre. Para recordar viejos tiempos más que nada, pues el cuerpo cada vez se resiste más. Sí les puedo asegurar, que la forma más ¿emotiva? de hacer un viaje es meterse en un autobús con 50 amigos.
Lo que está fuera de toda duda es que el sentir atlético se multiplica fuera de nuestro Sagrado Templo.

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Lisboa.
A las 10:15, día del partido, aterrizó nuestro avión. El día estaba nublado, lluvia amenazante, humedad y temperatura altas.
Tras un breve paso obligado por el hotel (es necesario dejar el par de cosas que se llevan para tener más movilidad en bares, restaurantes y terrazas), se empieza a desarrollar el plan concebido desde el día del sorteo.
Ésta es otra. De las quinientas cosas que se han planificado (paseos, tiendas, visitas, …) al final siempre se reducen a dos: soplar y comer. Como uno es asiduo de las visitas futboleras al país vecino, ya conoce lo esencial del país vecino: la cerveza, el vino verde y el bacalao dorada.
En cuanto uno comienza a ubicarse, empiezan las llamadas a la gente desplazada.
-¡Qué pasa tío! ¿Dónde estáis?
-Aquí, por el centro. En una terracita al lado de una estatua ecuestre.
-¿Y cómo se llama la calle?
Tras arduas investigaciones se sabe que el grueso de la tropa anda por la Praça da Figueira. Y hacía allí se encaminan decenas de atléticos. Una vez allí, cada uno busca y encuentra a su gente. Los hosteleros de la zona se frotan las manos. Los trapicheadores, también. Con los camareros portugueses cuidado: a la mínima te la lían.
Así se va a pasar la jornada antes de marchar al estadio: terraza, terraza y terraza. La visita al restaurante aquel, recomendado por varios amigos, terminará quedando para mejor ocasión. Eso sí, a mediodía hay que hacer un receso para comer un bacalao dorada. Esta gente lo borda, la verdad. Salvo este breve paréntesis, Super Bock y más Super Bock. Nadie se acuerda ya del partido. Mejor así, porque el equipo está como para confiar en él. Preocupaciones fuera.
Es incontable la gente con la que uno se encuentra. Amigos con los que compartimos fútbol y cervezas todos los fines de semana. Colegas de los que no sabíamos nada desde tiempos del Doblete. Y, sobre todo, muchos niños. Niños a los que sus padres deciden llevar como premio a unas buenas notas, como regalo de cumpleaños, como homenaje a los tostones que les hacemos padecer en Liga. Estos niños, este día, son los más felices del mundo mundial. De aquí a final de temporada serán los reyes de la clase, de su urbanización, de su clase. En los viajes los niños encuentran una explicación satisfactoria a la tontuna esa de “Papá, ¿por qué somos del Atleti?” Si la necesitaban, que yo creo que no.

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Y llega la hora de acercarse al José Alvalade. Unos van en autobuses de los viajes organizados, otros en taxi, los más en metro. Estos últimos se encontrarán con la desagradable sorpresa de un lapidamiento en toda regla por parte de unas cobardes sabandijas. Sabandijas que contaron, por otra parte, con la colaboración de una torpe, inútil e incompetente policía portuguesa. Espero que todo quedara en unos cuantos puntos y un susto más grande que Barcelona.
“Reviver Aljubarrota”. Con esta pancarta recibieron-nos os sportinguistas(¡han visto, eh!). No hacía falta tener muchas luces para intuir que Aljubarrota debió ser una derrota española a manos portuguesas. Efectivamente, los lusos (acompañados de sus inseparables amos ingleses) nos dieron (a las tropas castellanas) para el pelo en esta batalla hace más de seis siglos. Con esta pancarta intentaban animar a sus tropas, mas de poco les serviría.

Empieza el partido.
Y el Atlético sale bien. Al poco Agüero pone el 0-1 tras un muy buen centro de Antonio López. El Atlético manda totalmente sobre el terreno. El equipo está bien plantado. La cosa parece fácil. Pero no. Un agujero del mismo Antonio López, mal tapado por Álvaro Domínguez, permite un centro cómodo desde el extremo que Liedson remata con más comodidad todavía. Perea, conste en acta, andaba por ahí. Nadie sabe exactamente en qué estaba pensando, pero estaba.
Apretaron los lisboetas cinco minutos, pero el Atlético volvió a imponer su juego. Un gran pase de Reyes permitió a Agüero construir una obra de arte y poner el 1-2 en el marcador. Siguieron unos muy buenos minutos de toque, control y superioridad. La eliminatoria parecía sentenciada. Pero no. Una falta mal defendida en tiempo de descuento permitió al leñero Polga (¡qué patada le dio el animal al Kun!) marcar el empate y bajar la euforia de la confiada masa atlética. ¡Qué lección de empuje dio la Afición en esta primera parte!
Tras el descanso sólo salió el Sporting. El Atlético decidió esperar 25 minutos para entrar en el partido. Apretaron bastante el primer cuarto de hora, pero apenas tuvieron una ocasión muy clara que salvó magistralmente un gran David De Gea. Afortunadamente poco más le duró el empuje a los portugueses. Se engancharon entonces un par de contras que debieron dar por finiquitada la eliminatoria. Pero no. Se sufrió y hasta el final, más por el marcador que por el peligro del rival. Tras el pitido final se respiró. Por fin.
Lo que son las cosas: una buena primera mitad tuvo el mismo resultado de empate que una mala segunda.

Un par de anécdotas post-partido:
-Pernía, Salvio y Forlán hicieron unos cuantos ejercicios. Los desplazados aplaudieron a los tres, especialmente a Mariano. Sólo los argentinos se acercaron a agradecer los aplausos, lanzando, además, sus camisetas. Forlán, nada; a su aire. Algo raro le pasa al uruguayo. No está a gusto. En mi opinión debe salir del equipo ya. Y lo siento por él, pero tengo la impresión que tiene encabronada al resto de la plantilla.
-Un energúmeno vino a colgarse medallitas tras el encuentro. El personaje en cuestión tuvo poco menos que salir por piernas ante la bronca que se montó y los abucheos con los que estaba siendo recibido. El individuo era García Pitarch. ¡Que justa es la Afición!

Pero bueno, lo importante es que estamos en cuartos de final y que nos vamos a jugar el pase a semifinales contra el Valencia. Una eliminatoria que se presenta muy abierta y en la que, espero, el equipo va a dar el do de pecho. La Afición se lo merece.

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Tras el partido la mayor parte de los viajeros suele volverse. Pero unos cuantos decidimos quedarnos, ya no había vuelta de hoja, un poco preocupados ante los hechos acaecidos. El que suscribe estaba un poco “acangelado”, no nos vamos a engañar; así que decidió no tentar a la suerte y marchar al hotel a tomar las últimas cervezas del día, ver los resúmenes de la jornada y juntarse con otros atléticos. Entre éstos nos encontramos a un tío que nos vendría poco mal: Juan Carlos Aguilera. Uno siempre fue bastante crítico con él. Para mi chica, en cambio, era un ídolo. Hoy es un ídolo para ambos. Le acompañaba Roberto Fresnedoso, al que le han calado hondo nuestros Colores.

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Del partido de hoy contra el Mallorca del gran Gregorio Manzano (¡qué mal nos portamos con él!) no voy a comentar nada. Si ellos no juegan yo estoy en mi perfecto derecho de no escribir. Además, ya saben ustedes, este es un sitio de optimismo paranoíco y preferimos quedarnos con las cosas buenas.

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Así fue todo y así he intentado contárselo.
Se les quiere.
¡FORZA ATLETI!

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El tema de esta semana va dedicado a todos los desplazados a Lisboa.

lunes, 1 de marzo de 2010

El buen fútbol y los malos jueces.




Viendo lo que ha ocurrido está pasada semana en los campos europeos uno se pregunta por qué motivo no se inició antes en el mundo del arbitraje. Porque miren que han estado mal los trencillas en todos los campos (patrios y no patrios).
Repasemos lo nuestro.

-Jueves 25/02. El italiano Gianluca Rocchi perpetró un arbitraje lamentable. Mal en todas las decisiones que tomó, con el agravante de haber sido incapaz de frenar la brusquedad turca degenerando ésta en auténtica violencia. Al menos tres futbolistas turcos debieron ser expulsados. Sólo expulsó a uno.
Ya sabíamos que el área rival no existiría para el italiano (el penalti a Reyes, como una Catedral, en Turquía no se pita nunca), pero es que ¡¡¡perdonó un penalti al Atlético!!! Con uno de los árbitros de área al lado, fue incapaz de ver lo que todos vieron. No hubiera sido justo caer en Turquía, pero hay que reconocer que ahí nos dió la vida.

-Domingo 28/02. El horroroso Pérez Burrull en su línea. Lo de este individuo con el Atlético roza la ciencia-ficción. No sé cuál es la causa de la saña con la que nos persigue. No lo entiendo. Pero habría que recurrirle (¡ah!, que ya no se puede) a perpetuidad.
Empezó el partido con una amarilla a Marchena. En la siguiente jugada debió ver la segunda amarilla, pero se la perdonó. Creo que se comió un penalti clarísimo por mano de la barrera a saque de falta de Simão (nadie habla de esta jugada, por lo quizá sea yo el equivocado). Minutos después no quiso pitar una pena máxima de Banega a Reyes como la Catedral de Toledo (la mala suerte hizo que la jugada terminará en el único gol del Valencia). Estaba sembrado el cántabro. Equipo y Estado eran un clamor contra Alfonsito.
Pero se tenía que superar. Y se superó. No ve (eufemismo) un nuevo penalti, éste por mano de Marchena. Lo vió hasta el más valencianista de los que vinieron al Vicente Calderón. Y no sé muy bien lo que pasó. Yo creo que fue el juez de línea del ataque atlético el que le indicó que algo había pasado. En esto que se va a consultar con el cuarto árbitro. Imagino que éste lo vería muy claro por la tele o escucharía que había sido clamoroso por la radio o que tenía comunicación con el línea. El caso es que el indeseable chufletero expulsó a Marchena (que había jugado casi media hora más de lo que debía) y pitó lo que todo el mundo vió.
Se volvió a superar en un cuarto penal no pitado por mano de la barrera a saque de falta nuevamente de Simão.
Un auténtico despropósito.

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¿Se dan cuenta ustedes de lo bien que está jugando el Atlético? Hace unos días hablábamos de la falta de remate, de lo que estaba costando sacar adelante los partidos. Había una notable mejoría en el juego, pero no se veía justamente refrendada en el marcador. Hablábamos también de la baja forma alarmante de Diego Forlán.
Pues parece que han vuelto los dos: el uruguayo y el remate.

El partido de ayer ante el Valencia ha sido uno de los mejores partidos del Atlético en muchos años. Por momentos se hizo un fútbol total. A pesar de empezar perdiendo se jugó con mucha cabeza y con mucho corazón. La ciclogénesis atlética asoló a los valencianistas (perdonen, no he podido evitarlo).
Podríamos decir que los cinco de atrás cuajaron un excelente partido de no ser por la cita, parece que obligada, que tiene Perea con el error garrafal. Si obviamos éste, podemos decir que fue el mejor partido de la defensa atlética en mucho tiempo (y eso que faltaba nuestro gran Álvaro Domínguez). Y me da en la cabeza que David de Gea tiene mucho que ver en ello. Con el madrileño bajo el arco los defensas juegan (o parece que juegan) mucho más tranquilos y mucho más confiados. Hasta Valera parece un futbolista. Perea bien, salvo la merluzada habitual. Ujfalusi y Antonio López francamente bien.

Si la zaga va camino de convertirse en sólida, el centro del campo muestra más fútbol cada día. Assunção está en un momento impresionante. No es ya “solamente” el honrado bregador de tiempo atrás, no; ahora toca, distribuye, conduce, juega fútbol. Tiago, con más clase todavía, lo mismo. No sé si al final de temporada la Juventus de Turín querrá repescarle, me da igual. Este FUTBOLISTA DEBE CONTINUAR en el Atlético sí o sí. Por futbolista y porque parece que está haciendo espabilar a un estancado Raúl García (el partido que hizo el navarro en el Ali Sami Yen fue portentoso). Con estos tres, Camacho (debe jugar más) y Rubén Pérez debemos tener cubierta esta parcela del campo por unos cuantos años.

¿Y nuestros extremos? Muy bien ambos. Reyes está siendo el mejor jugador día sí, día también. Además es un tío muy tribunero, de los que gusta a la Grada. Muy regular, con mucho fútbol, no le está importando echarse el equipo a los hombros. Se nota que hay Mundial y que tiene una pequeña posibilidad de ir. Ambos saldremos ganando. Muy bien Simão, jugador preferido de los Dalton este mes.
-“¡Papá, papá, que ha marcado Simão!”
-“¡Oé, oé, oé, oé, Simão, Simão!”
El portugués es de los tipos más honrados que uno ha visto sobre el terreno de juego. Podrá estar más o menos acertado, pero nunca se ha escondido. De hecho, es el auténtico líder de este equipo. Un tío, además, majo. Me gusta.

Genial una vez más el Kun Agüero, al que César (¡qué buen portero y qué gilipollas, con perdón, más grande!) parece tenerle cogida la medida. Si no es por éste y por el campo (dos malos botes le hicieron fallar a Agüero dos goles hechos), el argentino termina con cinco goles por lo menos. No le veo muy bien físicamente, pero es un portento futbolístico. Esta semana sin fútbol le va a venir muy bien para recuperar el tono físico y afrontar otros quince días de saturación futbolística.

La duda la teníamos con Forlán. Venía de marcar un gol decisivo ante el Galatasaray, pero no estaba en buena dinámica. Por primera vez desde que está aquí se le veía deseperado y desesperante. Él. Diego.
No se ha vendido nunca muy bien el uruguayo, la verdad. La Grada quiere más besos a la camiseta, más sprints inútiles, más caídas teatrales con sus correspondientes resurrecciones milagrosas. Pero Forlán ha sido siempre un hombre muy serio. Forlán siempre ha celebrado los goles con un paisano (cosa que a un servidor no le parece ni medio bien). Uno tiene la sensación que Forlán nos ha dado todo ... lo que ponía en el contrato. A Forlán siempre le ha faltado conectar con la Grada, por lo que la Grada no ha conectado con él como debiera. En esa (no) conexión hemos salido perdiendo ambos. Pero ayer Diego Forlán anunció que vuelve. Que no ha estado, pero que ya ha llegado. Que va a luchar por el Pichichi (desde este reducto optimista, nos mojamos y decimos que lo volverá a ganar). Que es el mejor finalizador del campeonato. De Europa. Del mundo. Que es el U-RU-GUA-YO.

Otra buena noticia: la gente del banco empieza a aportar: Raúl García es un cambio de absolutas garantías. Valera sale y cumple en el lateral derecho, aunque le falta picardía y mala leche y le sobra fragilidad. Salvio me da la impresión, sin conocerlo, que viene a aportar muchas cosas. Asenjo, Camacho, Ibrahima. No son sólo los once jugadores de las últimas dos temporadas y media. Tenemos 15/16 futbolistas. Uno o dos cambios no arruinan el equipo. Hasta Jurado es capaz de aportar, desde el banquillo, cuando la cosa está lista.

Ahora, por fin, el entrenador parece haberse centrado. Ha encontrado esos 15 futbolistas de los que les hablaba y se ha quitado un montón de jugadores que más entorpecían que otra cosa (Sinama, Juanito, Pablo). Nos deja muy mal sabor de boca, en cambio, cómo se ha portado con Cedric, recambio de lujo para Simão. Nadie es perfecto.

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¿Cómo enfocar esta recta final de temporada?
Complicado. A Champions, por una nefasta planificación deportiva, no vamos a llegar. La Europa League parece estar asegurada. ¿Y entonces qué? Ganar, ganar y ganar. Hacer un equipo respetable y respetado (camino llevamos). Jugar bien al fútbol (se ha logrado en los últimos cinco partidos, cosa no vista desde hace un montón de temporadas). Y, sobre todo, ir metiendo a los chavales: de aquí a final de temporada deben jugar con frecuencia Borja, Rubén Pérez y, sobre todo, Pulido.
Por supuesto hay que ir con todo a por la Copa. Necesitamos un título. Necesitamos ese Día. Nos lo merecemos. No estaría de más que los estamentos correspondientes se pusieran de acuerdo de una puñetera vez y designaran estadio, día y hora. Que hay que planificarse, ¡coño!
En Europa a disfrutar. Nos viene una eliminatoria relativamente asequible con el Sporting de Lisboa. Un viaje muy bonito a Lisboa donde nos juntaremos a echar una Sagres un montón de amigos. ¿Se imaginan ustedes que se nos ocurre ganar la Europa League? Bonita vía de entrada para la Champions de la próxima temporada.
Pero vamos a poner los pies en la tierra y a ir poco a poco. Partido a partido.
Eso sí, disfruten del momento.
¡FORZA ATLETI!

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El tema de la semana va dedicado al atlético de provincia. Esta gente que vive al Atlético desde la lejanía, pero que forman una parte fundamental de la Sagrada Afición Colchonera. ¡Va por ellos!

miércoles, 24 de febrero de 2010

¿Mala suerte?




Miren que hay días y días.

Hay días en los que nos levantamos con el pie derecho y todo nos sale. Días en los que preparamos un café mañanero que ni Juan Valdés. Días en los que la mantequilla está a la temperatura exacta para deslizarla sobre ese estupendo pan gallego que luego pasamos por la plancha. Días en los que los noticieros vienen amenos, dinámicos, .... Aunque esté diluviando sabemos que el sol terminará saliendo.
En cambio hay otros en los que todo nos viene mal. Días en que nos preguntamos por qué coño ya no compramos el café en La Mexicana. Días en los que juramos y perjuramos no volver a comprar el pan en el supermercado. Días en que sólo nos queda ¡¡¡margarina!!! (holandesa, eso sí) en el frigorífico. Días, en fin, en lo que lo mejor para toda la Humanidad es que uno no salga de casa.
Este último domingo sin ir más lejos.

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Sepan ustedes que el 21-02-2.010 pasará a los anales personales como una fecha histórica. Manuel, alma máter de Rugby Atleti, y Pepema, director deportivo, pensaron en servidor para una de las tradiciones más emociotivas del Rugby: el reparto de camisetas a jugadores y el speech/arenga inicial.
Los leones rojiblancos jugaban pronto, a las 10:30, así que hubo que madrugar un poco más de lo habitual, tomar un cafetito rápido con unas magdalenas birladas a los nenes y salir pitando.
Allí estaba yo, a las 10:15, en lo más sagrado de un Equipo, su vestuario, rodeado de 20 SEÑORES a los que debía dar la camiseta con la que jugarían el partido y a los que debía dirigir unas palabras de motivación (palabras que no necesitaban, pues Miguel, bravo pilier del Equipo, había acudido a apoyar a sus compañeros con la clavícula fracturada por tres sitios). Aún así, se intentó estar a la altura. Espero no haberles defraudado. Muchas gracias a todos, fue un Honor.

Y se empezó a torcer el día. Hacía una mañana de perros. Pasadísima por agua, por ese agüilla asqueroso que tanto perjudica a los equipos que quieren jugar rugby. El rival, de Illescas, se adelantó muy pronto transformando dos golpes de castigo. Toda la primera parte fue un querer y no poder. Así comenzó también la segunda. Pero el noble equipo manchego terminó cediendo ante la presión atlética. El Rugby Atleti tuvo su justo premio con dos ensayos y una tranformación. Con 12-6 el partido entró en su recta final. El rival apretando en nuestra veintidos. A poco del final consiguieron adelantarse (12-13). Quedaban cinco minutos en los se estuvo a punto de ganar, pero un último avant (maldita lluvia) lo impidió. El marcador no hizo justicia a la superioridad rojiblanca, pero .... Horas después pasaría exactamente lo mismo.

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¿Arreglaría el día nuestro primer Equipo de fútbol? Ya saben ustedes que aquí somos ultra-optimistas, pero el domingo no las tenía todas conmigo. No me pregunten por qué. Muchas veces nos movemos por sensaciones, sin ninguna base científica ni no-científica, y las que tenía no eran buenas. Probablemente fuera por la dura matinal. Quizá fuera porque uno empieza a notar la carga de partidos jueves/domingo/jueves, que si para un jugador profesional que cobra por ello es duro, ni les cuento cómo resulta para un aficionado profesional que paga por esto. Por lo que fuera, tardé más de lo habitual en decidirme a bajar al pub, pero finalmente (de todos es sabido que pueden más dos cervezas que dos carretas), haciendo de tripas corazón, bajé
Me sorprendió no ver excesiva gente después de los últimos buenos resultados del Atlético, pero la gente ya está un tanto cansada de este ritmo extenuante. A pesar de no preparar nada, raro es el día en que no nos acompañan un par de amigos para ver el partido y tomar unas cuantas cervezas.
Sorprendió ver a Jurado en el once inicial (no me crean, esto es una licencia; ver al artista ya no sorprende nadie), pero había otros nueve futbolistas y la incógnita de Diego Forlán.

Asenjo sigue generando muchas dudas en el arco, pero hizo un partido aceptable. No obstante, la defensa creo que juega más suelta, más tranquila, con David De Gea.
Los cuatro de atrás parece que se van asentando. Fundamental para ello ha sido la confirmación en el centro de la zaga de Domínguez. Perea sólo ha necesitado 20 partidos para tranquilizarse. Antonio López bastante mejor, pero sin llegar al nivel que daba temporadas atrás. Ujfalusi correcto y, a veces, brillante.
Donde más se ha mejorado es en centro del campo. Tiago y Assunção han conseguido, ¡por fin!, el equilibrio que llevábamos tantos años buscando. En su línea de mejoría Reyes, pero mal Simão, que venía de encadenar varios buenos partidos.
Y arriba, ¡qué cosas!, muy mal. Muy mal Forlán. No está. Lo intenta, pero, dejando a un lado que no le sale nada, está muy bajo física y moralmente. No sé si se recuperará, pero para el equipo es preocupante su estado. Y más si sale de titular porque, en ocasiones, se convierte en una rémora.
Jurado sigue en su línea de regularidad: mal, como siempre. Y, como siempre que sale, el Atlético juega con uno menos. ¡Y no nos lo podemos permitir!

Y ahora tendría que escribir que el Atlético ganó cómodamente el partido, pero como todos ustedes saben se perdió. De una manera muy injusta y muy cruel, pero se perdió. El balón fue del Atlético durante gran parte del choque. En varios momentos se jugó muy bien: fuerza, anticipación, toque, aperturas a banda, .... ¿Y qué nos faltó? El remate. ¡AL ATLÉTICO LE FALTÓ REMATE! ¿Cuántos partidos no habremos ganado en los últimos años sin juego, pero con remate? En cambio últimamente proponemos juego, pero nos falta remate. REMATE. Remate.
Y ahí están los resultados (tomando como referencia los tres últimos partidos): una victoria (por la mínima), un empate (en casa) y una derrota. En estos tres partidos el Atlético ha generado no menos de 20 ocasiones claras de gol y sólo ha marcado tres goles (dos de ellos de magníficos golpes francos). El dominio en estos tres partidos ha sido por momentos abrumador, pero .... Yo tengo claro que éste es el camino, que jugando así pocos partidos se van a escapar, pero para ello debemos jugar con dos delanteros. Uno debe ser Agüero. Otro, bien, Forlán. Y si no está bien el uruguayo, que no lo está, pues a sacar a Ibrahima, que no lo ha hecho nada mal cuando ha salido, o a Borja. Pero en su estado actual Forlán no debe jugar nunca.

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¿Y mañana? En principio el Atlético se perfila como favorito. Claro favorito, en mi opinión. Pero hay que sacar un equipo con 11 jugadores. Con 10 (o sea, con Jurado) no pasaremos nunca.
Miren ustedes que me daba un poco igual la Europa League, pero el amigo Tomi Soprano me ha metido el veneno y .... Si no pasamos él será el único culpable de mi berrinche.
Pasaremos.

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El tema de la semana, como no podía ser de otra manera, va dedicado a todos los que forman el Rugby Atleti.

lunes, 8 de febrero de 2010

Hotel Rihn.


Buenas noches, amigos.
Parece ser que tenemos final a la vista. Nada más y nada menos que la Final de Copa. Queda, esperemos, un partido de trámite en Santander en el que nuestros jugadores tendrán que estar muy listos para no caer en lo que se esbozó anoche en Santander. El Racing saldrá sobre-excitado y querrá morir matando. Se necesitará mucha cabeza para no entrar al trapo de provocaciones, patadas y demás. El 26 de mayo tenemos que estar todos en la finalísima.

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Santander.
Fueron los antiguos Campos de Sport de El Sardinero uno de mis primeros destinos como aficionado del Atlético fuera del Estadio Vicente Calderón. Hace ya la tira de años.

Pocos años después de darme de alta como socio empecé a seguir al equipo junto a mi padre por la geografía española. Eran principios de los 80 y por aquel entonces se decía que para ver jugar al fútbol al Atleti había que viajar. Era en los desplazamientos donde se sacaba una de la señas de identidad de nuestro Amado Equipo: el contragolpe. Los primeros diez minutos nuestra defensa aguantaba, mal que bien, las embestidas del rival de turno y a la primera contra tumbaba al rival con un knock-out de uno de los mejores rematadores de todos los tiempos: Hugo Sánchez. Por aquel entonces andaba consolidándose en la portería Mejías; contábamos en defensa con unos tiarrones como Arteche, Balbino y Juanjo. Miguel Ángel Ruiz acaba de dejar la medular para ocupar el centro de la zaga. Por allí andaban Clemente y Quique Ramos. Teníamos un todocampista como el alemán Votava. Landáburu daba clases de cómo lanzar el contraataque. Marina y Julio Prieto comenzaban a viajar con el primer equipo. Juanjo Rubio y Juan Carlos Pedraza galopaban por banda en el ataque. Hugo se encargaba de definir. En definitiva, un equipo sólido, con muchos jugadores de la casa, dos extranjeros buenísimos y un sistema muy definido. El entrenador, como podrán imaginar, era Luis Aragonés.

Y allí nos presentamos mi padre y yo tras recoger a mi madre en la Capital del Mundo (Potes) para pasar un fin de semana inolvidable. Nos alojamos en el hotel Rhin donde pasé las horas muertas contemplando a mis héroes. Estuve todo el sábado por la tarde en el salón donde el equipo jugaba a las cartas o veía la televisión. Cada vez que uno iba a coger el ascensor yo apovechaba para subir a la habitación a buscar cualquier tontería y coincidir con ellos. Todavía tengo los posavasos que me firmaron aquel mágico fin de semana.

El domingo tuvimos una tarde desastrosa y nos cascaron, no recuerdo bien, cuatro o cinco. Los santanderinos lo celebraron como si hubieran ganado la liga. Curiosamente, lo mejor del partido fue una chilena de Hugo Sánchez desde fuera del área. El balón, tras dar en el larguero, marchó ¡fuera del estadio!

Y así nos volvimos a Madrid. Mi padre con un cabreo considerable y yo con una sonrisilla estúpida (tipo Reyes, para que lo entiendan) por haber estado con mis jugadores (porque aquel fin de semana fueron míos y sólo míos). Pocas veces he tenido tantas ganas de que llegara el lunes para poder contar a los amigos (y chinchar a los rivales) todo aquel viaje.

De aquellos tiempos sólo queda la incomprensible (en mi modesta opinión) antipatía que sienten los racinguistas hacia nuestros Colores. Porque no se crean que lo que ha pasado esta última semana es nuevo. No. Siempre ha habido cierto rechazo de los montañeses hacia el Atlético. Y sinceramente no sé el motivo. Miren ustedes que, en cambio, sería lógico que la tuvieran para con los otros, ya que puede decirse que hace mucho, mucho tiempo “les descendieron”. Pero no, todo lo contrario. La del Racing, para qué nos vamos a engañar, es una de las aficiones más madridistas que existen. En fin ....

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Había tormenta en los nuevos Campos de Sport de El Sardinero. La consigna era, poco menos, inflar a patadas a los nuestros y, sobre todo, a Sergio Agüero. Justo es decir que el jueves pasado el árbitro se inventó un penalti a nuestro favor. Pero no menos cierto es que los cántabros debieron salir de Madrid con un ajustado 8-0.

Salimos con el deseado trivote. ¡Por fin!, debieron de pensar muchos. Y lo cierto es que el cambio de sistema permitió controlar el partido sin agobios. Sin adornos, pero muy serios. Y se debió haber ganado fácil (0-2 ó 0-3), pero el enésimo error de Perea dió el empate a un Racing que empezaba a entregar el partido. Como este es un sitio optimista e irracional, vamos a quedarnos con el magnífico pase de Simão que permitió a Forlán adelantarnos en el marcador. Por cierto, alguno hay que todavía ve dudosa la posición de Forlán. Entre éstos “genios”, el no menos genial estadista cántabro Miguel Ángel Revilla “el de las anchoas”. Con esta jugada y la del gran David de Gea el imbécil, demagogo e inútil presidente de mi querida Cantabria poco menos que terminará recurriendo al espíritu de Corocotta para liderar la caza que (espero que inconscientemente) está promoviendo para el jueves. Confíemos no obstante en que vuelva a salir Jurado y guardemos al Kun de alguna coz alevosa.
Es curioso como el descerebrado maldirigente cántabro pedía hace poco que el prometedor Canales fichara por los otros. Dios los cría y ellos se juntan.

Volviendo al partido, el trivote funcionó bien. Muy bien Tiago y Assunção. Raúl García anduvo bastante perdido, pues se le metió muy a la derecha. Es lo que tiene carecer de laterales de largo recorrido. ¿Y qué me dicen de los chavales? De Gea y Domínguez parece que llevan toda la vida en Primera División. Una súplica: SUBAN A PULIDO YA.

Jurado estuvo como siempre: mal. Recibió, eso sí, patadas para aburrir. Forlán sigue sin estar bien. No sé qué le pasa, pero está muy flojo. Ayer se demostró que Ibrahima tenía que haber salido mucho antes en lugar del uruguayo. Quizá de inicio.

Anoche se perdieron dos puntos muy importantes, pero se ganó en consistencia. Al menos eso me pareció o eso quiere parecerme. Creo que éste puede ser el camino para tener una segunda vuelta interesante.

El jueves se viene la vuelta de Copa y el domingo nos visita el Fútbol Club Barcelona. Me atrevo a decir que seremos causantes de la primera derrota de los culés en esta Liga tan desastrosa.

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El tema de esta semana va dedicado a todas las personas que estuvieron conmigo en aquel maravilloso fin de semana: Don Pablo y Doña Charo (mis padres), Don Ángel Limón, Don Emilio Tovar y Don Lázaro Albarracín. GRACIAS.

martes, 2 de febrero de 2010

El bueno y el malo (además de feo).


Hoy no sé qué poner, la verdad. Uno tiene una reputación ganada a pulso como acérrimo optimista y no quiere tirarla por los suelos. Así que vamos a dar una vueltecilla por los Cerros de Úbeda. O del Espino.

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José María Amorrortu.
Ahora sale el nombre del bilbaíno como el Salvador, como el Mesías que en unos pocos años nos pondrá donde nos merecemos. Yo es que ya no sé ni qué es lo que nos merecemos, la verdad; ni lo que entienden nuestros capacitados, diligentes, eficientes y queridos dirigentes por pocos años.
Pero vamos poco a poco.

De bien pequeño uno era hincha de Amorrortu. Muy hincha. El motivo es muy sencillo y les resultará comprensible: en la liga de chapas del barrio quien estas torpes líneas escribe se veía obligado a jugar con el Real Zaragoza (imposición paterna, mi querido viejo es maño) o con la Unión Deportiva Las Palmas (servidor era muy de Daniel Carnevalli, el portero más elegante de todos los tiempos) porque la lista de espera para jugar con el Atlético de Madrid era muy larga y los mayores mandaban. Amorrortu me marcó muchos goles el campeonato 79/80 (si mal no recuerdo). De hecho quedó segundo máximo artillero del torneo tras Morete de la Unión Deportiva de mi amigo de la infancia (también atlético) Amílcar. Menos uno, todos los goles fueron de falta. Y es que la chapa de Amorrortu era perfecta. Tenía un saliente que para qué les voy a contar. Era darle una “tobita”, el garbanzo sorteaba barrera y portero, y golazo por toda la escuadra. El Zaragoza se proclamó aquel año campeón de la Liga de Chapas Calle de la Ciconia. El Atlético quedó fatal, ya que el que jugó con él era muy malo. Mayor y muy bestia, pero muy malo.

Hace unos años Amorrortu se hizo cargo de Nuestro Fútbol Base. Entró en el Club al mismo tiempo que un tipejo la mar de despreciable (Suso para los amigos e Inútil de los Cojones para la insoportable Lisbeth Salander y para el resto de la Humanidad) se hacía cargo de la Dirección Deportiva del Club. Con IdlC teníamos claro qué iba a pasar. No creo que haya sorprendido a nadie.
¿Que pasaría con Amorrortu? Si les soy sincero, al principio era bastante escéptico. No ayudaron mucho las primeras medidas que adoptó el vizcaíno: que si los chavales tenían que lavar la ropa, que si había que potenciar al jugador en lugar del conjunto, que si .... Llegó, incluso, un momento en el que me posicioné en contra suya ya que uno de los mejores entrenadores que ha pasado por la cantera del Atlético, Javier García Márquez se vió obligado a abandonarla. No pintaba muy bien la cosa, la verdad.
Los hechos han terminado por dar la razón a Amorrortu. Una de las poquitas cosas que funcionan bien en este Bendito Club, quizá lo único, es la Cantera (con mayúsculas, porque se lo merece). Y tampoco es que sea un asiduo del Cerro del Espino, fuerza obliga, pero cada vez que veo jugar a un Equipo de la Cantera es que disfruto como un enano. Da gusto verles jugar fútbol. Da gusto. Los más llamativo de todo es que además de jugar bien, juegan muy ordenados, con un sistema base que, desgraciadamente, no es el de nuestro primer equipo (con minúsculas, porque no se lo merece). Éste juega sin sistema conocido. O con un sistema desconocido. O vayan ustedes a saber cómo. A veces, incluso, ni juegan.
Nuestros chavales, por otro lado, acostumbran a competir con gente mayor por lo que están llegando bien preparados física y futbolísticamente hablando. En infantiles o en juveniles se notan mucho uno o dos años menos, pero los equipos compiten y, sobre todo, juegan muy bien. Uno de los equipos que más me gusta es el Atlético C. Si tienen ocasión, veánles. Del Atlético B qué vamos a comentar. Tras unos años en los que se iban sacando resultados pero en los que el juego del equipo dejaba bastante que desear, ahora está jugando fútbol. Y a veces de categoría. Sería un error pedir resultados a los equipos de la cantera, pero hay que “obligarles” a jugar bien al fútbol. Y se está consiguiendo.
Y esto ha tenido un nombre en mi modesta y discutible opinión: José María Amorrortu.

Parece ser que nuestros abnegados dirigentes tienen intención de prescindir de IdlC. Les ha llevado un tiempo, pero se han dado cuenta. Han reaccionado algo tarde (tres/cuatro añitos de nada en los que se ha conseguido lo mismo; o sea, nada), pero va a ser la primera cabeza que ruede. O la segunda después del pobre Abel Resino. Quizá la tercera, si el intrascendente Quique Sánchez Flores no salva estas dos próximas semanas.
Me parece genial que se cepillen a IdlC, pero ¿por qué “subir” a Amorrortu? Para una cosa que hacemos bien, ¿vamos a cambiarla? No quiero asustarles, pero el nombre que se baraja para sustituirle en el Fútbol Base es ... ¡¡¡Santi Denia!!!
¡Qué Club, Dios Mío!

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No me pierdan la Fe, por favor. En un par de semanas vamos a ver dónde estaremos a final de temporada, pero vamos a darlo todo, cada uno a nuestra manera, para ver si es posible ________________________ (pongan aquí lo que ustedes quieran). Acuérdense que éste birrioblog quiere ser un búnker de optimismo (¿irracionalidad?). Fuera llueve mucho. Ya parará.

¡FORZA ATLETI!

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Este tema, de la mejor banda de los 90 con infinita diferencia sobre el resto, me lo dedico a mi mismo.