
Viendo lo que ha ocurrido está pasada semana en los campos europeos uno se pregunta por qué motivo no se inició antes en el mundo del arbitraje. Porque miren que han estado mal los trencillas en todos los campos (patrios y no patrios).
Repasemos lo nuestro.
-Jueves 25/02. El italiano Gianluca Rocchi perpetró un arbitraje lamentable. Mal en todas las decisiones que tomó, con el agravante de haber sido incapaz de frenar la brusquedad turca degenerando ésta en auténtica violencia. Al menos tres futbolistas turcos debieron ser expulsados. Sólo expulsó a uno.
Ya sabíamos que el área rival no existiría para el italiano (el penalti a Reyes, como una Catedral, en Turquía no se pita nunca), pero es que ¡¡¡perdonó un penalti al Atlético!!! Con uno de los árbitros de área al lado, fue incapaz de ver lo que todos vieron. No hubiera sido justo caer en Turquía, pero hay que reconocer que ahí nos dió la vida.
-Domingo 28/02. El horroroso Pérez Burrull en su línea. Lo de este individuo con el Atlético roza la ciencia-ficción. No sé cuál es la causa de la saña con la que nos persigue. No lo entiendo. Pero habría que recurrirle (¡ah!, que ya no se puede) a perpetuidad.
Empezó el partido con una amarilla a Marchena. En la siguiente jugada debió ver la segunda amarilla, pero se la perdonó. Creo que se comió un penalti clarísimo por mano de la barrera a saque de falta de Simão (nadie habla de esta jugada, por lo quizá sea yo el equivocado). Minutos después no quiso pitar una pena máxima de Banega a Reyes como la Catedral de Toledo (la mala suerte hizo que la jugada terminará en el único gol del Valencia). Estaba sembrado el cántabro. Equipo y Estado eran un clamor contra Alfonsito.
Pero se tenía que superar. Y se superó. No ve (eufemismo) un nuevo penalti, éste por mano de Marchena. Lo vió hasta el más valencianista de los que vinieron al Vicente Calderón. Y no sé muy bien lo que pasó. Yo creo que fue el juez de línea del ataque atlético el que le indicó que algo había pasado. En esto que se va a consultar con el cuarto árbitro. Imagino que éste lo vería muy claro por la tele o escucharía que había sido clamoroso por la radio o que tenía comunicación con el línea. El caso es que el indeseable chufletero expulsó a Marchena (que había jugado casi media hora más de lo que debía) y pitó lo que todo el mundo vió.
Se volvió a superar en un cuarto penal no pitado por mano de la barrera a saque de falta nuevamente de Simão.
Un auténtico despropósito.
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¿Se dan cuenta ustedes de lo bien que está jugando el Atlético? Hace unos días hablábamos de la falta de remate, de lo que estaba costando sacar adelante los partidos. Había una notable mejoría en el juego, pero no se veía justamente refrendada en el marcador. Hablábamos también de la baja forma alarmante de Diego Forlán.
Pues parece que han vuelto los dos: el uruguayo y el remate.
El partido de ayer ante el Valencia ha sido uno de los mejores partidos del Atlético en muchos años. Por momentos se hizo un fútbol total. A pesar de empezar perdiendo se jugó con mucha cabeza y con mucho corazón. La ciclogénesis atlética asoló a los valencianistas (perdonen, no he podido evitarlo).
Podríamos decir que los cinco de atrás cuajaron un excelente partido de no ser por la cita, parece que obligada, que tiene Perea con el error garrafal. Si obviamos éste, podemos decir que fue el mejor partido de la defensa atlética en mucho tiempo (y eso que faltaba nuestro gran Álvaro Domínguez). Y me da en la cabeza que David de Gea tiene mucho que ver en ello. Con el madrileño bajo el arco los defensas juegan (o parece que juegan) mucho más tranquilos y mucho más confiados. Hasta Valera parece un futbolista. Perea bien, salvo la merluzada habitual. Ujfalusi y Antonio López francamente bien.
Si la zaga va camino de convertirse en sólida, el centro del campo muestra más fútbol cada día. Assunção está en un momento impresionante. No es ya “solamente” el honrado bregador de tiempo atrás, no; ahora toca, distribuye, conduce, juega fútbol. Tiago, con más clase todavía, lo mismo. No sé si al final de temporada la Juventus de Turín querrá repescarle, me da igual. Este FUTBOLISTA DEBE CONTINUAR en el Atlético sí o sí. Por futbolista y porque parece que está haciendo espabilar a un estancado Raúl García (el partido que hizo el navarro en el Ali Sami Yen fue portentoso). Con estos tres, Camacho (debe jugar más) y Rubén Pérez debemos tener cubierta esta parcela del campo por unos cuantos años.
¿Y nuestros extremos? Muy bien ambos. Reyes está siendo el mejor jugador día sí, día también. Además es un tío muy tribunero, de los que gusta a la Grada. Muy regular, con mucho fútbol, no le está importando echarse el equipo a los hombros. Se nota que hay Mundial y que tiene una pequeña posibilidad de ir. Ambos saldremos ganando. Muy bien Simão, jugador preferido de los Dalton este mes.
-“¡Papá, papá, que ha marcado Simão!”
-“¡Oé, oé, oé, oé, Simão, Simão!”
El portugués es de los tipos más honrados que uno ha visto sobre el terreno de juego. Podrá estar más o menos acertado, pero nunca se ha escondido. De hecho, es el auténtico líder de este equipo. Un tío, además, majo. Me gusta.
Genial una vez más el Kun Agüero, al que César (¡qué buen portero y qué gilipollas, con perdón, más grande!) parece tenerle cogida la medida. Si no es por éste y por el campo (dos malos botes le hicieron fallar a Agüero dos goles hechos), el argentino termina con cinco goles por lo menos. No le veo muy bien físicamente, pero es un portento futbolístico. Esta semana sin fútbol le va a venir muy bien para recuperar el tono físico y afrontar otros quince días de saturación futbolística.
La duda la teníamos con Forlán. Venía de marcar un gol decisivo ante el Galatasaray, pero no estaba en buena dinámica. Por primera vez desde que está aquí se le veía deseperado y desesperante. Él. Diego.
No se ha vendido nunca muy bien el uruguayo, la verdad. La Grada quiere más besos a la camiseta, más sprints inútiles, más caídas teatrales con sus correspondientes resurrecciones milagrosas. Pero Forlán ha sido siempre un hombre muy serio. Forlán siempre ha celebrado los goles con un paisano (cosa que a un servidor no le parece ni medio bien). Uno tiene la sensación que Forlán nos ha dado todo ... lo que ponía en el contrato. A Forlán siempre le ha faltado conectar con la Grada, por lo que la Grada no ha conectado con él como debiera. En esa (no) conexión hemos salido perdiendo ambos. Pero ayer Diego Forlán anunció que vuelve. Que no ha estado, pero que ya ha llegado. Que va a luchar por el Pichichi (desde este reducto optimista, nos mojamos y decimos que lo volverá a ganar). Que es el mejor finalizador del campeonato. De Europa. Del mundo. Que es el U-RU-GUA-YO.
Otra buena noticia: la gente del banco empieza a aportar: Raúl García es un cambio de absolutas garantías. Valera sale y cumple en el lateral derecho, aunque le falta picardía y mala leche y le sobra fragilidad. Salvio me da la impresión, sin conocerlo, que viene a aportar muchas cosas. Asenjo, Camacho, Ibrahima. No son sólo los once jugadores de las últimas dos temporadas y media. Tenemos 15/16 futbolistas. Uno o dos cambios no arruinan el equipo. Hasta Jurado es capaz de aportar, desde el banquillo, cuando la cosa está lista.
Ahora, por fin, el entrenador parece haberse centrado. Ha encontrado esos 15 futbolistas de los que les hablaba y se ha quitado un montón de jugadores que más entorpecían que otra cosa (Sinama, Juanito, Pablo). Nos deja muy mal sabor de boca, en cambio, cómo se ha portado con Cedric, recambio de lujo para Simão. Nadie es perfecto.
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¿Cómo enfocar esta recta final de temporada?
Complicado. A Champions, por una nefasta planificación deportiva, no vamos a llegar. La Europa League parece estar asegurada. ¿Y entonces qué? Ganar, ganar y ganar. Hacer un equipo respetable y respetado (camino llevamos). Jugar bien al fútbol (se ha logrado en los últimos cinco partidos, cosa no vista desde hace un montón de temporadas). Y, sobre todo, ir metiendo a los chavales: de aquí a final de temporada deben jugar con frecuencia Borja, Rubén Pérez y, sobre todo, Pulido.
Por supuesto hay que ir con todo a por la Copa. Necesitamos un título. Necesitamos ese Día. Nos lo merecemos. No estaría de más que los estamentos correspondientes se pusieran de acuerdo de una puñetera vez y designaran estadio, día y hora. Que hay que planificarse, ¡coño!
En Europa a disfrutar. Nos viene una eliminatoria relativamente asequible con el Sporting de Lisboa. Un viaje muy bonito a Lisboa donde nos juntaremos a echar una Sagres un montón de amigos. ¿Se imaginan ustedes que se nos ocurre ganar la Europa League? Bonita vía de entrada para la Champions de la próxima temporada.
Pero vamos a poner los pies en la tierra y a ir poco a poco. Partido a partido.
Eso sí, disfruten del momento.
¡FORZA ATLETI!
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El tema de la semana va dedicado al atlético de provincia. Esta gente que vive al Atlético desde la lejanía, pero que forman una parte fundamental de la Sagrada Afición Colchonera. ¡Va por ellos!