Atlético por la Gracia de Dios.

Quiero dedicar este blog a mi hermana pequeña Pilar, que está en el Tercer Anfiteatro del Calderón compartiendo grada con muchos de los nuestros. Va por ella. Va por ellos.

Atlético por siempre

jueves, 7 de febrero de 2019

Poco más que un partido más.




 
Vamos a escribir sobre una tontería, el derby. O mejor dicho, vamos a escribir una tontería sobre el derby.

Antes de empezar, les advierto que los años y Simeone me han hecho ver este partido como comencé a verlo de niño. Pasen y lean. A ver si soy capaz de explicarme.

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Servidor comenzó a ir al Estadio Vicente Calderón a mediados de los setenta, ya que, al contrario que la inmensa mayoría de todos ustedes, uno no nació Atlético; o, al menos, en la acepción de Atlético que tienen/tenemos todos. Sólo sentía, si acaso, una simpatía muy superficial. Con el tiempo, con un gol de José Eulogio Gárate al Zaragoza y con las visitas de crío a casa de mi tío Luciano, en Cuatro Caminos, empecé a ver la luz. La Pasión comenzó a abrirse en mí y en julio de 1.977 me hicieron socio del Atlético de Madrid. Y hasta hoy.

En aquellos tiempos de EGB, contrariamente (parece que estoy en modo anti-todo, nada más lejos) a lo que cuentan muchos de ustedes, en mi aula nos movíamos en empate técnico. En un aula de cuarenta niños (Colegio Público), veinte eran de los otro$, uno del bar$a, uno del Granada y dieciocho del Atlético (aproximadamente). ¡Y la de peleas que hubo por este motivo! Realmente, el único objetivo era zumbarse, no se crean. Y si el lunes solía ser por fútbol, el martes nos cascábamos fachas contra rojos, el miércoles (la más encarnizada) los que comíamos en casa contra los cabrones que comían en el comedor, …. De tal manera que te podías zurrar un día con tu mejor amigo del Atlético, de tu misma cuerda política, pero que cometía el delito de quedarse al come.

Vamos, que me lío. En aquellos tiempos el derby era poco más que un partido más. Los objetivos del Equipo eran mayores que conformarse con ganarl el mismo. Sí es cierto que era día de lleno hasta la bandera. Sin consultar las estadísticas, voy a hablar siempre desde la memoria y/o percepción, en los setenta el balance de enfrentamientos fue muy equilibrado.

En los ochenta (con todo lo que se diga, deportivamente fue una década mala) los otro$ comenzaron a distanciarse en estos enfrentamientos. Nos empezó a costar ganarles en el Calderón, pero conseguimos un par de goleadas en su campo. Golear parecía ser la única manera de ganarles; porque cuando la cosa estaba ajustada, siempre sucedía algo (como antes, como después).

Los noventa no empezaron mal, se les ganó una Copa memorable, pero después comenzaron a torcerse las cosas y se nos hacía un mundo ganarles. Ni en la Liga del Doblete fuimos capaces de hacerlo. Curiosamente, la temporada del descenso sí fuimos capaces de hacerlo, además, en su campo.

Después, y hasta la Llegada, ya no habría prácticamente derby. Era un día tan desagradable para el que intenta juntar estas letras, que dejó de ir al Estado en este partido. El Equipo dejó de pelear, independientemente de la diferencia deportiva. Por otra parte había que cuidar a un par de Niños (abonados desde que nacieron, pero que no iban a este partido) y tenía que alternarme con mi Señora. En el sorteo de partidos de pretemporada, servidor se lo cedía galante y tramposamente. Y fue mucho tiempo, demasiado, en el que estuvo sin competir. Siempre solían ser mejores y, cuando no, sucedía un milagro (vestido de negro) que echaba al traste todo el trabajo, toda la ilusión.

Entonces se produjo la Llegada. De no competir, se pasó a disputar con todas este partido. Ahora, los que empiezan a estar frustrados (en Liga) son ello$, a pesar de nuestras durísimas caídas en Champions. Se compite, como mínimo, de tú a tú. Se va al campo a ganar, pero a ganar de verdad. Por fin hemos vuelto a aquellos tiempos donde el derby era poco más que un partido más. Porque, afortunadamente, nuestra final es el siguiente partido.

Si recuerdan ustedes (y si no, se van unas cuantas líneas más arriba), les hablaba de unos Niños. Sí, son los que presiden este casiblog, los míos. Aunque ya estuvieron en Tallin, donde debutaron ante los otro$, éste que viene será su primer derby liguero. No sé quién está más ilusionado, si ellos o yo. Lo que sí les puedo asegurar es que me emociona mucho más llevarles el sábado que ganar el partido. Aunque, para que la tarde sea completa, a ver si somos capaces de ganarles y seguir compitiendo esta Liga al bar$a.
 

FORZA ATLETI SIEMPRE

lunes, 28 de enero de 2019

Adiós, Don Fernando.





Voy a retomar este casiblog, que tan abandonado tengo, para honrar a una Leyenda Atlética que acaba de fallecer. Y no voy a homenajear a un futbolista, voy a homenajear a un Aficionado (o al menos voy a intentarlo): don Fernando Martínez.

Pasados los siempre recordados años de juventud, en los que hacíamos héroes a nuestros peloteros (o al grupo que nos gustaba, o a aquella chica tan mona, o ...), llega un punto en la vida en que convertimos a los Amigos en nuestros Héroes, espejo de lo que somos y de lo que queremos ser. Hace unos años llegó a nuestra sede un Señor mayor con el ánimo de desplazarse al Metropolitano con nuestra Peña (la Peña Atlética Rock and Roll). Con cerca de 90 años, supusimos que una y no más, porque ni de lejos éramos los más cercanos a su domicilio. Pero hete aquí, que al siguiente partido repitió. Y al siguiente. Y, así, sucesivamente hasta la pasada vuelta de Copa contra el Girona. En cerca de 40 partidos en el Metropolitano, apenas ha faltado a un par de ellos. Ya hiciera frío o calor, allí estaba siempre con su perenne sonrisa, Ducados en la boca.

Su conversación siempre mostró a un Atlético de pro, Hombre de bien (de los que se visten por los pies), castizo, guasón, con una aureola de humilde ¿guerrero?, orgulloso de su vida, de su Señora, de sus Hijos y, por supuesto, de su Atlético de Madrid, de su Atleti.

Uno de los momentos más entrañables, y dejó unos cuantos, fue el famoso viaje del año pasado, a la final de Lyon. Ni corto ni perezoso, comentó que le apuntáramos, que Él iba fijo. A sus cerca de 90 años. Con dos cojones, con perdón, el Tío estaba dispuesto a pasarse casi 40 horas en un autobús, con sus Amigos, para ver al Atlético de Madrid. Sus Hijos, no sé cómo, lograron convencerle para que viajara en avión, pero no debió resultarles fácil. Porque echao p’alante era un rato.

¿Qué coño vería en una humilde Peña del Sur de Madrid para honrarnos con su presencia? Nunca llegué a entenderlo del todo bien, pero se convirtió en fiel del autobús y de los actos que llevamos a cabo durante este tiempo, que ahora se antoja inmensamente corto. Fue tanto el espacio que llenó, que el vacío que deja es irremplazable. Es lo que pasa con nuestros Héroes.

Con un Señor mayor, socio número 10 del Atlético de Madrid en este caso, sólo nos queda escuchar e intentar aprender. No pude llegar a conocerle como me hubiera gustado, pero cada partido fue una lección de vida y de aprendizaje. Y con eso nos quedaremos.

Para terminar, si me lo permiten, un consejo: no lean esto con pena, léanlo con (sana) envidia. Ojalá Dios/el Destino nos permita vivir tanto tiempo, tan apasionadamente, rodeados de Familia, Amigos y Atleti. Será que algo habremos hecho bien.

GRACIAS, DON FERNANDO.

viernes, 27 de mayo de 2016

Ti amo, Atletico

 
 

Por nosotros. Por los nuestros.
Por nuestros mayores. Por nuestros pequeños.
Por Mario. Por Pablo.
Por los hijos de Luis. Por los de Fernando.
Por el de Javier. Por las de Juan Luis.
Por los de Cristóbal. Por los de todos.
Por los que estuvieron. Por su recuerdo.
Por Pilar, por el hermano de Juanma.
Por el padre de Helena. Por la madre de José Tomás.
Por todos nuestros Ausentes. Por el Tercer Anfiteatro.
Por los que estaréis en Milán. Por los que animaremos desde Madrid.
Por el Frente Atlético. Por la Rock and Roll.
Por la Vieri. Por todas las Peñas.
Por el Club Atlético de Rugby. Por Alberto.
Por el socio número 1. Por el 85.000.
Por los aficionados de Madrid. Por los de fuera.
Porque somos mucho más que once. Porque siempre lo demostramos.
Porque ellos lo tienen todo. Porque nosotros tenemos lo que les falta.
Porque todos van con ellos. Porque aun así somos mucho más.
Por una manera de vivir. Por una manera de sentir.
Porque te quiero. Porque te odio.
Porque te amo. Porque a veces te mataría.
Por las alegrías que das. Por los disgustos.
Por mis amigos. Por mi Gente.

Porque somos así. Porque así queremos ser.

GOTT MIT UNS

¡¡¡FORZA ATLETI!!!


martes, 3 de junio de 2014

Un Equipo inolvidable para una Afición inigualable.



Vamos a (intentar) hacer un resumen de la histórica campaña recién terminada. Una campaña que, en la modesta opinión del irresponsable autor de este casiblog, ha sido la mejor de toda la Historia del Atlético de Madrid. En esta temporada se han jugado todos los partidos que podían haberse jugado salvo la final de Copa; pero no sólo eso, se ha competido en todos y cada uno de los mismos (salvo, quizá, en la vuelta de semifinales en Copa). Han sido 2 partidos de la Supercopa de España, 38 partidos de Liga, 8 partidos de Copa y 13 partidos de Champions. 61 partidos para un total de 42 victorias, 12 empates y 7 derrotas. Me atrevo a decir que no ha habido equipo en Europa que haya jugado más partidos salvo, quizá, Bayern o Benfica. Todo esto en la cancha. En la Grada han sido 61 finales en las que, viaje a viaje, cántico a cántico, cerveza a cerveza, pitillo a pitillo, hemos llegado al final tan extenuados (o más) que nuestros bravos jugadores. El partido a partido del Cholo Simeone decidimos aplicarlo a nuestra vida cotidiana y, haciendo malabares, hipotecando días de vacaciones, cambiando horarios, …, supimos estar las más de las veces con los nuestros. Como nos pidió el Cholo, agarramos la bolsa y fuimos a la Cancha, cogimos el auto y fuimos de vacaciones allá donde jugó el Equipo. Alentamos y alentamos, sin desmayar, a un Equipo que siempre estuvo a la altura (y en ocasiones, incluso, la superó) de su Afición.

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Liga

Nada hacía presagiar a mediados de agosto que este Equipo pudiera competir hasta el final con bar$a y madri$. Todos nos conformábamos con competir como la temporada anterior y llegar, si acaso, un poco más lejos. Sabíamos que no nos iba a llegar, pero tener posibilidades hasta entrado el último cuarto del año lo hubiera firmado todo el mundo. Lo único obligatorio era asegurar la clasificación para la Champions de la temporada siguiente y pelear cada partido.

Y en esto que empezó la temporada muy bien. Ocho victorias iniciales nos situaron junto al bar$a, pero la derrota en Cornellá hizo ver a los estudiosos periodistas deportivos de este país que el Atlético era sólo un globo que empezaría a deshincharse para perder todas las opciones en enero. A pesar de este tremendo e irreparable traspiés, se cerró la primera vuelta cediendo únicamente dos empates. Una primera vuelta impecable (16 triunfos, 2 empates y 1 derrota) no nos permitía encabezar la clasificación, estando ésta liderada por los azulgrana. El Atlético “sólo” era colíder.

Esta primera vuelta nos mostró un Atlético muy sólido en todos los aspectos. Se jugaron muy bien muchos partidos y, en los que se jugó peor, se demostró gran seriedad y competitividad.

Empezó la segunda vuelta de una manera un tanto irregular. El Atlético estaba compitiendo en Copa (sorteo durísimo) y apenas le daba para no perder comba en Liga. Dos derrotas en Almería y Pamplona (único mal partido del año) hicieron que la prensa deportiva nos mostrara acertadamente que el Atlético había dicho adiós a la competición ya que se situó tercero a tres puntos del madri$. La visita de éstos al Vicente Calderón serviría para rematar las ilusiones colchoneras. Y la verdad que tanto madri$ como árbitro hicieron todo lo posible, pero el Atlético no se dejó y sacó un punto (escaso para sus merecimientos) que a la postre sería decisivo. Cuatro victorias seguidas hicieron que el Atlético se presentara al mando de la clasificación en el último cuarto de Liga.

Y aquí llegó el “Partido”. Nuevo San Mamés. El partido de la Liga. Un gran Atlético, el mejor del año, remontó majestuosamente el gol tempranero de los vizcaínos. Una oda al fútbol, a la garra, al compromiso, fueron esos noventa minutos de fútbol total entre dos equipos grandiosos. Athletic y Atlético firmaron ese día el mejor partido de la temporada. Y ahí ganó el Atlético la Liga. El pero fue que Diego Costa comenzó a renquear, tras coz brutal de un defensor bilbaíno, no recuperándose totalmente en toda la recta final.

A Bilbao le siguieron otras cuatro victorias y un pequeño colchón de cuatro puntos sobre el bar$a y siete sobre el madri$ (con un partido aplazado, sólo Dios sabe por qué). Todavía quedaban tres partidos.

El primero fue en Valencia contra el Levante, después de conquistar el pase a la final de Champions en Stamford Bridge. Una grada rojiblanca no pudo saborear una victoria que se antojaba definitiva. El Atlético empezaba a dar síntomas de agotamiento. El bar$a se ponía a tres puntos y el madri$ se confirmaba como campeón de Liga según los medios deportivos (aunque tras recuperar el partido aplazado quedara a cuatro puntos).

La primera oportunidad para cantar el alirón llegaría contra el Málaga. Se tuvo y se pudo hacer, pero un rocoso conjunto andaluz impidió la proeza. Resultaba emocionante ver un Atlético sin apenas piernas intentarlo una y otra vez, no pudiendo sobrepasar a un excelente portero. Adrián lo pudo hacer en el descuento, pero Caballero lo impidió. El Atlético había perdido definitivamente la liga a manos del bar$a (que había empatado en Elche) mientras que el madri$ se despidió en Balaídos.

A pesar de las acertadas premoniciones periodísticas, el Atlético se presentó en Barcelona dispuesto a no tirar por la borda el esfuerzo de 37 jornadas. Se plantó bien en el Camp Nou, pero fue encajando un golpe tras otro hasta el descanso: lesión de Diego Costa, lesión de Arda, gol de Alexis, …. En los últimos diez minutos de la primera parte el Equipo estuvo a merced de un bar$a que se relamía ante un campeonato que se le presentaba en bandeja. Muchos aficionados dejamos de creer en este período (yo confieso ante Dios Padre Todopoderoso que he pecado, pues dejé de creer durante esos diez minutos). Nadie sabe cómo, Equipo y Afición se recompusieron en el descanso y salió el Atlético dispuesto a vencer al precio que fuere. Un palo de Villa supuso un nuevo golpe, pero de inmediato un gran Diego Godín cabeceó para lograr el empate. Todavía quedaban 40 minutos, pero el Atlético los jugó con mucha cabeza y apenas concedió ocasiones a los culé$. El pitido final trajo nuestro décimo título de Liga y los consiguientes y merecidos festejos. Madrid, vestidita de rojiblanco, como le gusta, se echó a la calle para beberse la noche.

Partido a partido hasta la victoria final.

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Champions League

Casi todos pensábamos en que era más fácil hacer un buen año en Europa que ganar la desigual e injusta Liga española. ¿Y qué era un buen año? ¿Unos cuartos, peleándolos a muerte? ¿Llegar a semifinales?

El sorteo de grupos, no estando en el primer bombo, se presentó amable y nos enfrentó a Oporto, Zenit de San Petersburgo y Austria de Viena. Con cinco victorias y un empate se encabezó con suficiencia el grupo, permitiendo jugar la vuelta de locales en el cruce de octavos.

Este cruce nos emparejaría con un Grande en horas bajas: el AC Milán. Sabedores de que los italianos habían jugado este cruce decenas de veces, debía afrontarse la eliminatoria con el respeto debido. La ida en Milán fue muy dura. A ellos sólo les quedaba Europa para salvar una campaña desastrosa y nos pasaron por encima durante la primera parte, que salvamos, ¡Courtois sabe cómo!, con el marcador inicial. En la reanudación fueron perdiendo fuelle los milanistas hasta que Diego Costa consiguió el 0-1 que, sin hacer justicia del todo, nos daba ventaja.

La vuelta en el Vicente Calderón supuso el mayor ambiente que, hasta la fecha, servidor jamás había vivido. Campo y aledaños estaban atestados de gente. Algo gordo estaba por pasar. Y pasó. El 4-1 conseguido, con más esfuerzo del reflejado en el marcador, clasificó para cuartos de final al Atlético, que empezaba a ser mirado con cierto respeto por el resto de clasificados. Evidentemente ya no éramos la perita que quería un tal Muntari en el sorteo anterior.

El sorteo de cuartos no fue amable y deparó un nuevo cruce contra el bar$a. ¡Hasta seis veces íbamos a enfrentar a los azulgrana esta temporada! La ida se jugó en el Camp Nou. Un Atlético perfecto tácticamente impidió cualquier intento azulgrana en la primera parte. Por el camino se rompió Diego Costa, pero el Equipo aguantaba bien. A los diez minutos de la reanudación Diego Ribas marcó un golazo para el recuerdo. De ahí al final el partido fue un monólogo azulgrana. El empate final dejaba la vuelta abierta. Pero ésta sería en nuestra casa. Con nuestra Afición.

El ambiente de la ronda anterior se superó con creces en ésta. Fue algo inenarrable. Y el Atlético salió a honrar a su Gente. La primera media hora fue increíble. Un vendaval de juego desarmó por completo a los culé$ y sólo la mala suerte (tres palos) impidió una pronta sentencia. Koke puso el 1-0 que daba ventaja en la eliminatoria, pero los teníamos demasiado cerca en el marcador. Apenas un par de sustos no impidieron una clasificación, más que merecida, para ¡semifinales!

Por fin fue benévolo un sorteo y las semifinales nos trajeron al Chelsea. La ida se jugó en un Vicente Calderón repleto, pero algo angustiado por momentos. El Chelsea fue un frontón durante todo el partido. Pero cada uno juega con sus armas y los Blues sabían que si jugaban un partido abierto (como hicieron en París) se les escaparía la posibilidad de pelear por la final. Sabedores de sus armas, presentaron esquema ultradefensivo, ante el que el Atlético se atascó. ¿Quién salió beneficiado? Yo creo que el Chelsea no. En el fútbol de hoy en día el 0-0 es un muy buen resultado para jugarse la vuelta de visitante.

Y así nos presentamos en Stamford Bridge. Y nos presentamos con todo: con el Equipo y con la Afición, que superó ampliamente a la rival durante todo el partido. El Equipo salió a por el encuentro, pero nuevamente el poste fue cruel con los Nuestros. La cosa estaba abierta con un Atlético que se veía (y se sabía) superior, pero había que plasmarlo. Y fueron ellos los que se adelantaron con gol de nuestro Fernando Torres. Poco después empató Adrián con un espinillazo que recordó al de Rubén Cano en el Pequeño Maracaná de Belgrado. La eliminatoria era rojiblanca al descanso.

En la reanudación salió desatado el Atlético dispuesto a sentenciar la eliminatoria. Dos goles de Diego Costa y Arda Turan permitieron a la Afición disfrutar de la clasificación para la final el último cuarto de hora. Stamford Bridge y Europa caían rendidos ante un Equipo y una Afición inigualables.

En Lisboa se hizo todo lo que se pudo y más. Jugadores y Afición hicieron más de lo que sus fuerzas les permitían, pero no pudo ser. La Afición bailó a la madridi$ta como se sabía. En la cancha sólo la inferioridad física impidió que nos alzáramos con el trofeo. Dios mediante, lo haremos el año que viene en Berlín.

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Copa del Rey

La Copa del Rey se preparó concienzudamente para que bar$a y madri$ disputaran la final. Y así se arregló el sorteo desde el principio.

El primer emparejamiento trajo como rival al Sant Andreu. ¿Hay justicia en una eliminatoria en la que el rival más débil deba jugar la vuelta como visitante? La Copa debe mejorarse (partido único con sorteo de campo) para hacerse más atractiva y dar más posibilidades a todos. Pero como interesa lo que interesa …. El Atlético pasó sin problemas.

Lo gordo venía en las dos eliminatorias siguientes: Valencia y Athletic. Dos eliminatorias muy igualadas y que supondrían mucho desgaste.

Con el Valencia se jugó un partido durísimo en Mestalla. Tras el 0-1 de Raúl García, los valencianos se lanzaron con todo a por un empate que llegó de forma merecida en el descuento. Un gran Courtois impidió un peor resultado.

En el Calderón se jugó un partido muy abierto, con ocasiones varias para los dos bandos. El 2-0 final no reflejó lo igualado del partido y de la eliminatoria. El héroe de la misma fue Courtois sin ningún género de dudas.

En cuartos tocaba un Athletic pletórico de forma y que veía en la Copa la posibilidad de luchar por algún título. En la ida, en un partido de mucha intensidad y desgaste, el Atlético se mostró bastante superior al rival, pero el gol de Godín no permitiría ir relajados a Bilbao.

En el Nuevo San Mamés el Atlético pasó los peores 45 minutos de la temporada. Bien es cierto que Diego Costa pudo haber cerrado la eliminatoria nada más comenzar, pero sería nuevamente Courtois el que mantendría al Equipo con vida hasta el descanso. No pudo evitar que Aduriz marcara el 1-0, pero sí que adquirieran ventaja en el emparejamiento. La peor noticia vino con lesión de Filipe Luis.

Tras el descanso salió un Atlético dominante que, tras un par de ocasiones, igualó el marcador. Hasta el final apenas se pasaron apuros, zanjándose la eliminatoria con un postrero gol de Diego Costa. El 1-2 final supuso la primera victoria visitante en el Nuevo San Mamés.

Eliminatoria magnífica la disputada entre ambos equipos, la verdad. Una pena que no fuera en la final del torneo.

En semifinales esperaba el madri$, al que el sorteo sorprendentemente le había deparado un camino menos espinoso.

En la ida se presentó el Atlético como favorito, disfrazándose el madri$ de Atlético. Mordieron más que nosotros, lucharon más que nosotros y, ¡cómo no!, tuvieron más suerte que nosotros. Dos de sus goles vinieron de rechaces a disparos que iban al córner. Fueron, eso sí, superiores tras el 1-0 y sentenciaron la eliminatoria.

La vuelta fue un mero trámite y así lo afrontó un Equipo ya muy saturado por esas fechas.

La duda que yo creo nos dejó a todos el torneo es si no debiéramos haberlo afrontado de otro modo. Quizá no haber tirado la Copa, pero sí haber dado más minutos a los no habituales. La Copa supuso cinco partidos de gran desgaste en menos de un mes ante un rival que, ya se sabía, iba a presentarse mucho más descansado. Cosas de los sorteos arreglados. Eso sí, si así lo quiere el Cholo, así lo aceptamos todos.

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Supercopa de España

La temporada empezó con el habitual enfrentamiento entre los campeones de Liga y Copa de la campaña anterior. Atlético y bar$a midieron sus dos plantillas en plena pretemporada. La ida se celebró en un Vicente Calderón abarrotado. Un buen Atlético superó a unos azulgranas que apenas inquietaron a Courtois. Un golazo, su primer gol con la Rojiblanca, de Villa fue contrarrestado en la segunda por otro de un bar$a bastante romo todo la noche.

En el partido de vuelta, el Atlético empezó mandando, pero un gran Víctor Valdés impidió que se adelantara en la eliminatoria. En la segunda parte el bar$a dominó y tuvo ocasiones más claras, penalti marrado entre otras, pero el marcador no se movería, quedando el título en el Camp Nou.

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Los Héroes

1-Aranzubía.

2-Godín.

3-Filipe Luis.

4-Mario.

5-Tiago.

6-Koke.

7-Adrián.

8-Raúl García.

9-Villa.

10-Arda Turan.

11-Christian Rodríguez.

12-Alderweireld.

13-Courtois.

14-Gabi.

17-Manquillo.

18-Giménez.

19-Diego Costa.

20-Juanfran.

21-Diego.

22-Insúa.

23-Miranda.

24-Sosa.

También participaron: Bono, Guilavogui, Óliver Torres, Leo Baptistão, Carlos Ramos y Héctor.

Entrenador-Diego Pablo Simeone.

Segundo entrenador-Germán Burgos.

Preparador físico-Óscar Ortega.

AFICIÓN.

Muchas gracias a todos por una campaña para el recuerdo.

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El futuro

El hacer las cosas bien suele dar sus frutos y el Atlético lo está haciendo francamente bien los últimos años. La base consiste en mantener lo bueno supliendo las pocas marchas ¿necesarias? por recambios de garantías. No vamos a volvernos locos con quiénes se van (según los siempre acertados periodistas deportivos todos) y quiénes se quedan. Mejor centrémonos en trabajar y mejorar el auténtico equipazo que tenemos. Eso sí, por Courtois hay que hacer el máximo esfuerzo.

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Y éste ha sido el resumen, personal e intransferible, de la campaña. No quiero dejar de dar las gracias a toda mi Familia y a todos mis Hermanos por compartir una temporada apasionante. Gracias también a la FAmilia por todo su empuje y dedicación. Gracias a la gente del Cristóbal por aguantarnos cada quince días.

Y, sobre todo, gracias, Dios mío, por bendecirnos con el mayor título de todos: el de seguidores del Atlético de Madrid.

miércoles, 30 de abril de 2014

Bendita "rutina".




Por nosotros. Por los nuestros.
Por los que estamos. Por los que se fueron.
Por nuestros mayores. Por nuestros pequeños.
Por Mario. Por Pablo.
Por los hijos de Luis. Por los de Fernando.
Por el de Javi. Por las de Juan Luis.
Por los de Cristóbal. Por los de todos.
Por los que no estaremos. Por los que estáis.
Por el Frente Atlético. Por los Mods ATM.
Por la Vieri. Por todas las Peñas.
Por el Club Atlético de Rugby. Por el Atlético de Madrid Rugby.
Por el socio número 1. Por el 50.000.
Por los aficionados de Madrid. Por los de fuera.
Porque somos mucho más que once. Porque siempre lo demostramos.
Porque ellos lo tienen todo. Porque nosotros tenemos lo que les falta.
Porque todos van con ellos. Porque aun así somos mucho más.
Por una manera de vivir. Por una manera de sentir.
Porque te quiero. Porque te odio.
Porque te amo. Porque a veces te mataría.
Por las alegrías que das. Por las penas.
Por mis amigos. Por mi Gente.
 
Porque somos así. Porque así queremos ser.
 
GOTT MIT UNS
 
¡¡¡FORZA ATLETI!!!

martes, 5 de noviembre de 2013

De momento vamos bien.





Pues como quien no quiere la cosa acabamos de cumplir el primer tercio de competición liguera. Once victorias y una derrota es el balance en los doce partidos disputados. Las sensaciones (ya saben que en este casiblog somos muy de este término, patentado por el gran Quique Sánchez Flores) son óptimas. De momento.

Como siempre por estas fechas vamos a dar la visión de lo que han sido estos primeros meses de campeonato.


En casa, solamente Osasuna y Celta crearon algún problema, venciendo en el resto de encuentros con bastante solvencia. En los seis partidos jugados como local se han marcado 20 tantos (3,3 p.p.) y se han encajado 4 (0,6 p.p.). En la mayoría de estos partidos el Atlético ha marcado el ritmo cómo y cuándo ha querido. Si bien al principio se dejaba el balón al contrario (lo que ocasionaba, sobre todo con el marcador a favor, un dominio ficticio del rival para machacarle con las recuperaciones), últimamente se lleva el peso de los partidos con mayor posesión de pelota. No obstante, la labor de recuperación del Equipo sigue siendo fantástica con un Gabi colosal.

Fuera de casa se han ganado cinco partidos y se ha perdido el único encuentro hasta la fecha. Culpable fue el Español que, junto al Granada, han sido los únicos en conseguir apretar de verdad al Atlético. Se han marcado 10 goles (1,6 p.p.) y se han recibido 4 (0,6 p.p.). Se ha jugado en campos complicados (Sánchez Pizjuán, Anoeta y Cuernódromo) ganándose con solvencia. En Valladolid se dio una demostración de oficio.

La única derrota llegó en el magnífico estadio de Cornellá ante un Español que se disfrazó de Atlético (¡qué grande Javier Aguirre!) para jugarnos de tú a tú y, en algún momento, superarnos. No obstante, fue un partido muy táctico en el que también tuvimos nuestras opciones y que se decidió en un golpe de suerte favorable a los pericos. No se mereció ganar, como tampoco fue merecida la derrota. Esta derrota trajo como consecuencia una nube de derrotismo (penado en este casiblog y que resulta especialmente incomprensible en algún correligionario) que fue inmediatamente disipada. Otras vendrán, obviamente, y cuanto mejor las asimilemos más arriba estaremos.

En Champions el Equipo ha jugado tres partidos hasta el momento con otras tantas victorias, con 8 goles a favor (2,6 p.p.) y 2 en contra (0,6 p.p.); números casi idénticos a los ligueros. En estos tres partidos ha habido de todo. Momentos muy buenos (primer tiempo ante el Zenit, media hora en Oporto y partido completo en Viena) y momentos menos buenos (veinte minutos ante los rusos y primera parte ante los portugueses), salvados con mucha profesionalidad por los nuestros. Con esto se demuestra que somos un Equipo en todo momento.

Vamos ahora a ver cómo han estado, en opinión del que perpetra estas pretenciosas líneas, nuestros jugadores:

-Courtois: mucho menos trabajo esta temporada (magnífica la defensa), pero más importante, si cabe, su labor. El mejor portero del mundo en mi modesta opinión. Hay que hacer que se quede al precio que sea (han leído bien).

-Aranzubia y Bono: esperan su momento en la Copa, donde me gustaría ver a Bono,  que me ha llamado la atención las pocas veces que le he visto en el Madrileño.

-Juanfran: magnífica temporada hasta el momento tanto en defensa como de extremo (las más de las veces). Un auténtico vendaval por su banda. Si sigue esta línea irá de titular al Mundial.

-Manquillo: no ha salido mucho, pero cuando ha tenido que jugar lo ha hecho sin que se echara en falta al titular.

-Filipe Luis: espectacular el brasilero. En defensa (casi) perfecto y en ataque perfecto (sin casi). Tenemos los dos mejores laterales de la Liga. Debiera ir con su seleção, pero mejor para nosotros que no lo haga.

-Insúa: apenas intervino el año pasado, algo más lo está haciendo éste. Sin mayor problema. En Villarreal debe estar a un alto nivel para empezar a contar “en serio”.

-Miranda: vale el mismo comentario que de Luis Filipe. Soberbio en defensa, tanto en la anticipación como en el cruce. Da gusto verle sacar la bola tras quiebro/engaño al delantero contrario. Mucho peligro en el juego aéreo ofensivo.

-Godín: muy buena temporada hasta el momento, en el que apenas ha cometido “godinadas”. La dupla Miranda/Godín es la más sólida de la Liga con diferencia. El chico duro de la defensa, pero muy necesario siempre.

-Alderweireld: apenas ha jugado dos partidos, pero tiene muy buena pinta (salvo por su horripilante corte de pelo). Buen fichaje.

-Giménez: menos todavía ha jugado el pipiolo uruguayo (aunque pipiolo y uruguayo sean claramente antónimos). Bien en lo poco que se le ha visto.

-Gabi: alma máter, corazón, Capitán del Atlético. Si estamos donde estamos es gracias a su esfuerzo y liderazgo. Imprescindible tapar posibles ausencias (tarjeta, lesión o descanso). Merece estar con la Selección sin duda, mas no estará. Mejor para el Atlético.

-Mario Suárez: mucho más jugador que hace dos años. Estar arriba dependerá de que siga creciendo tanto en fútbol como en personalidad (pienso que debe “creérselo” un poco más). En ello le va también estar en el Mundial.

-Tiago: la ¿sorpresa? de la temporada. Su momento es maravilloso, dando un plus en control de juego y salida del balón. Fundamental que no se desinfle (y no tiene por qué hacerlo).

-Guilavogui: si el anterior era la sorpresa, éste es la incógnita (apenas ha jugado unos minutos). No sé por qué, pero creo que si sale bueno su fichaje estaremos muy arriba (mucho).

-Koke: gran temporada del vallecano. Otro de los que hasta creciendo enormemente. No sólo se ha ganado la titularidad, sino que es, quizá, el jugador más determinante de la plantilla. Magistral en el balón parado y la pelota profunda.

-Óliver: no ha jugado ni más ni menos de lo que debiera jugar. Cuando lo ha hecho ha demostrado lo que tiene. Pero poco a poco: sin prisa, pero sin pausa.

-Cebolla Rodríguez: un tío que las más de las veces sale del banco, pero que siempre suma. Gente así no es necesaria: es imprescindible.

-Raúl García: siempre parte como jugador número doce, pero acaba jugando de titular un montón de partidos. Muy bien este año en trabajo y, sobre todo, llegada.

-Arda Turan: clase, dominio, inteligencia y mando en este Equipo. Mala suerte con las lesiones esta campaña, aunque su baja está siendo razonablemente bien cubierta. En breve vuelve y será fundamental para saber dónde estaremos realmente (más arriba o terceros).

-Adrián: de menos a más. Es vital que vuelva al nivel de hace dos campañas; si lo hace, dará un respiro, necesario en algún momento, a los de arriba. Confío ciegamente en él.

Baptistão: otro de los que está cumpliendo desde el banquillo, aunque la lesión parece haberle frenado algo. Tan necesario como Adrián.

-Villa: le ha costado darse cuenta dónde ha venido, pero ya está en lo suyo: el gol. Aun sin marcar, ha aportado mucho al juego de delantera (desmarques, arrastres, asistencias, …). Muy importante para el Equipo (tiene que hacer un gran año para estar en Brasil).

-Diego Costa: ¿dónde está el límite de este jugador? Ni idea. Mi capacidad de sorpresa para con él no tiene fin. Está en crack: velocidad, regate, remate, …. Cada partido es una final para él (como quiere el Cholo). Todo apunta a que será el 9 de España en el Mundial.

En definitiva, tenemos una plantilla amplia en cantidad y en calidad. Vamos a hablar de esto último, si les parece. Hay un once más o menos claro, ¿sí? Añado a estos once jugadores, otros seis de plenas garantías (Manquillo, Alderweireld, Tiago, Cebolla, Raúl García y Baptistão), otros cuatro que deben dar un paso hacia adelante para lograr serlo (Giménez, Insúa, Olíver y Adrián) y otros tres que son una incógnita (los porteros y Guilavogui). Soy muy pesado, pero pienso que Guilavogui va a ser la clave esta temporada ya que Gabi (la base de todo) no tiene recambio y el francés tiene toda la pinta de ser su sustituto natural. Una gran noticia sería que Diego Ribas volviera al Atlético en enero. No creo que sea un jugador para, por poner un ejemplo, el Sadar; pero sí pienso que es un jugador de “finales”. Y vamos a tener un montón en un par de meses. Su llegada aumentaría nuestras opciones, eso está claro.


¿Qué sería de esta plantilla sin don Diego Pablo Simeone, don Germán Adrián Ramón Burgos y don Óscar Ortega? El cambio experimentado por muchos de los jugadores desde la llegada de éstos ha sido brutal. Todos han mejorado hasta límites insospechados. Salvo Courtois, Turan y los uruguayos, ninguno apuntaba a internacional. Hoy son varios los que han conseguido serlo y que optan al Mundial (si la cosa sigue así, apuesten por no menos de 10 atléticos en Brasil). Creo que los jugadores y, por supuesto, los aficionados tenemos mucho que agradecer al Cholo, al Mono y al Profe. GRACIAS.


¿Hacia dónde vamos? ¿Lo sabe alguien? Yo no. De momento sólo pienso en el partido de mañana ante el FK Austria Wien. Ganar nos dará la calificación matemática para octavos (como bien apunta Alberto Nexus), posiblemente el primer lugar y, lo que es más importante, tener dos partidos para rotar jugadores en un tramo donde encararemos el tramo decisivo de la primera vuelta liguera.

¿Aspiraciones? ¡Son tantas las cosas de las que dependen! ¡Si tuviéramos suerte sobre todo con las lesiones! ¡Si Guilavogui fuera un fenómeno! ¡Si viniera Diego Ribas! ¡Si … tantas cosas!

Les voy a dar las mías, aquí y ahora:

-Liga: hay que estar sí o sí entre los tres primeros. ¿Puede optarse al campeonato? De momento no, pero el 3 de febrero volvemos a hablar ya que, con 22 jornadas cumplidas, podremos tener una visión más “real”. No olvidemos que estamos en año mundialista y muchos jugadores con presencia asegurada se borrarán en la segunda vuelta. De momento se están haciendo las cosas (casi) perfectamente y “sólo” nos da para estar en segundo lugar.

-Champions League: Con suerte en los cruces (evitar al Bayern y a los otro$ do$) podemos llegar lejos y aspirar, como mínimo, a entrar en cuartos.

No sólo hay que dar mérito a ganar esta competición (como hacen otro$), debemos dárselo a ser capaces de competir contra todos. Un espejo para mí fue el Olympique Lyonnais del gran Juninho Pernambucano. No ganó ninguna Champions, pero participó todos los años en la misma, siendo un habitual en cuartos o, incluso, en alguna semifinal. Competir, competir, competir; y volver a competir, competir, …; para llegar al tan ansiado ganar, ganar, ganar; y volver a ganar, ganar, …. Sólo así tendremos opciones reales de ganar el título. Lo contrario sólo traerá frustración e incapacidad de dar mérito al hecho de (haber vuelto a) competir.

-Copa del Rey: hay que hacer un buen torneo. Repito lo de las muchas “ausencias” que habrá entre los seguros mundialistas. Habría que estar cómo mínimo en semifinales. Y aquí ya veremos. Títulos son títulos.

En definitiva, estamos en un momento ilusionante. Pero, como dice el Cholo, sólo debemos pensar en el próximo partido; tiempo habrá para pensar … en el siguiente encuentro.

¡FORZA ATLETI SIEMPRE!

  

jueves, 10 de octubre de 2013

A Expedição


 


En alguna crónica anterior les di la tabarra con el asunto, muy recomendable, de los viajes en cuadrilla. Esta vez voy a intentar aburrirles con las aventuras y desventuras de cierto Grupo de Amigos en España y Portugal. Lo primero será poner nombre a este conjunto de elementos: vamos a llamarlo A Expedição. Sus componentes serán os expedicionários.

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Lo bueno que tienen los viajes no-previstos es que suelen salir mucho mejor que los organizados con varias semanas o meses de antelación. Éste, en concreto, no se terminó de preparar hasta el mismo lunes a mediodía. Finalmente A Expedição estaría compuesta inicialmente por Yosé, Fernandão, Inácio y Paulo. En Portugal completarían la formación tres miembros más.

Yosé había marchado unos días antes al pueblo fronterizo de Vilarino dos Aires para preparar el campamento base del que partirían los aventureros. Nada más terminar la jornada de laburo, salieron Fernandão y Paulo hacia Vilanova do Palerma donde debían recoger a Inácio. Éste, con buen criterio, desechó cualquier tipo de provisión alimenticia.

Al poco de recoger a Inácio empezó a llover y ya no pararía hasta bien entrado el día siguiente. Por si fuera poco se añadieron varios momentos de densa niebla, por lo que el viaje se hizo bastante pesado. Pasada la medianoche llegó A Expedição a Vilarino dos Aires donde Yosé esperaba con supina paciencia. El encamamiento de los viajeros fue inmediato ya que al día siguiente había que madrugar y, para qué voy a engañarles, estaba todo cerrado para cenar y/o tomar algo.

Después de un café rápido acompañado de tres galletas salvadoras (con las que nos obsequió el paisano del bar al percibir nuestro estado de desnutrición, aun a riesgo de perder tres falanges durante dicho favor), Yosé se puso a los mandos de su furgoneta rumbo a Pocinho, localidad a orillas del Douro desde donde partiría el tren que nos llevara a Porto. Fue muy curioso el debate mantenido sobre qué hora era en España y qué hora en Portugal: ¿habría que adelantar o atrasar los relojes? Les comento que el asunto duró todo el viaje, ocasionando momentos delirantes como tendrán ocasión de comprobar más adelante.

Parte del camino discurrió por la increíble zona de los Arribes, visitándose el Salto de Villarino (o Presa de la Almendra, como prefieran). Fue entonces cuando A Expedição se vio en la imperiosa necesidad de llenar la nevera que, con buen criterio, había desplazado. Lo que más costó fue encontrar hielo, pero finalmente una amable posadera de Pocinho nos consiguió una bolsa. Después de una agría polémica (lata o botella, quinto o tercio, con jamón o barbacoa, …), se cogió el tren que nos depositaría en Porto tres horas y media después. El viaje fue una auténtica maravilla, a pesar de la lluvia, con Yosé muy cómodo y acertado en su papel de cicerone, dando auténticas clases magistrales de paisaje, flora y fauna, viñedos y bodegas.

En Porto nos aguardaba o expedicionário Xavier Metal, que nos ayudó a encontrar alojamiento en el barrio residencial de Campanha. A Expedição se alojó en el reconocido Palacio Poveira (Rua Estação 56), famoso por su escalinata sacada de Sissí Emperatriz. Hubo un pequeño tira y afloja en la disposición de las habitaciones, pero finalmente Fernandão se agenció la suite individual, alegando no sé qué problemas respiratorios, mientras el resto hubimos de hacinarnos en la fastuosa suite triple.

Quedaban varias horas para el partido y comenzó la ruta turística por Oporto; es decir, se bajó al bar a tomar unas Super Bock bien fresquitas mientras se esperaba a Catinha y Os Nervos, con lo que se terminaba de conformar A Expedição. Lo que iba a ser una cerveza se convirtieron en unas cuantas (lo típico, vamos) hasta que alguien sugirió que el horario portugués era más British que Patrio y con el ritmo mantenido probablemente no llegaríamos ni a cenar. Con las mismas marchamos a la ciudad vecina (tan solo hay que cruzar el Douro) de Vila Nova de Gaia donde nos esperaba con los brazos abiertos ese templo de la Gastronomía lusa llamado “O Bacalhoeiro” (Av. Diogo Leite, 74). En un alarde de originalidad la expedición (casi) al completo comió polvo (pulpo, marranos) y bacalhau à brás, todo bien regado con un Vila Régia que sorprendió a todos (y más por el precio). El café, como siempre, delicioso.

Hago un pequeño inciso para decir que el bacalhau à bras es uno de los platos favoritos del tipo que les hace perder el tiempo con este rollazo de casiblog. Lo ha comido en numerosos sitios y momentos, pero era la primera vez que lo hacía antes de un partido de fútbol. Error garrafal: la sed pasada durante el encuentro fue bestial.

Y si hablamos de sed, ¡qué mejor manera de paliarla con unas copas en la ribera portuense del Douro! De tiempo, en teoría, no íbamos muy mal. Terminamos de comer a las 18:45 y tras hacer las cábalas oportunas llegamos a la conclusión, en teoría, de que quedaba hora y media de copeteo. El no ver a aficionados atléticos nos hizo intuir que algo no funcionaba. ¿Dónde eran las 18:45? ¿En España o en Portugal? ¿A qué hora empezaba el partido? Aquí todo el mundo tenía claro que, en teoría, a las 20:45. Efectivamente, 20:45 ¡pero en España! Tras concienzudos análisis de los miembros más leídos de A Expedição se comprobó con auténtico pavor que quedaba menos de una hora para el encuentro y que íbamos tarde (y ya no “en teoría”). Con las mismas se cogió un taxi, el taxista llamó a su cuñado, ¡pedazo de Mercedes-pirata que manejaba!, y entre ambos nos llevaron a los siete al precioso Estádio do Dragão.

En el mismo aguardaba su entrada, retenida por la policía portuguesa, la Afición Atlética, compuesta mayoritariamente en esta ocasión por sufridos y abnegados peñistas. El racial peñista suele entregarse bastante en todas las ocasiones, alientan como si fuera el último partido (saber o no la canción es secundario), pero generalmente tienen un pequeño problema: son muy mirados con esos números que vienen en la entrada del partido y que muchos no nos preocupamos en mirar.

-“Perdone, pero está usted en mi localidad”.

-“¡Hombre de Dios, si tiene 15.000 asientos vacíos al lado!”.

-“Ya, pero es que es mi sitio, aquí lo pone”.

-“Bueno, bueno, siéntese usted”.

Para evitar situaciones incómodas, y el mal genio que se gasta Inácio en ocasiones similares, os expedicionários se ubicaron a ras de césped. Y con el bacalhau casi sin digerir y la consecuente sed galopante dio comienzo el partido.
 
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Con lo que pasó en el terreno de juego no voy a darles la matraca. Imagino que habrán visto el partido o leído crónicas de auténticos maestros de la pluma rojiblanca. Voy a hablarles únicamente de “sensaciones”.

He de reconocerles que a servidor le terminó cayendo muy bien el maestro de sensaciones que fue Quique Sánchez Flores y tenía muchas ganas de expresar las propias después de un partido. Allá van:

-Sensación número uno: el Porto FC nos pasó por encima en la primera media hora. Los portugueses salieron disfrazados … ¡de Atlético!

-Sensación número dos: el Atlético, a pesar de ser ampliamente dominado, demostró ser un conjunto sólido atrás y apenas concedió dos ocasiones en todo el partido (el gol y un lanzamiento de falta en la segunda parte).

-Sensación número tres: el punto de inflexión del partido viene cuando empieza a equilibrarse y el rival recibe el primer susto (cabezazo del gran Raúl García al larguero). En adelante será rojiblanca la sensação de tenerlo todo bajo control.

-Sensación número cuatro: la estrategia esa de la que todo el mundo habla se muestra fundamental en el fútbol actual. Los dos tantos de la remontada llegaron así (como también lo hizo el suyo).

-Sensación número cinco: ¡Con lo a gusto que se estaba “de incógnito”! Confiando en la superioridad demostrada años pasados, el entrenador del Porto FC no estudió lo suficiente al Atlético y pasó lo que pasó. Creo que hasta aquí ha llegado “el tapado”. El excelente secretario técnico y horripilante entrenador francés Arsène Wenger ya ha abierto la bocaza y nos pone en el carro de favoritos para ganar la Champions.

-Sensación número seis: este año hay Equipo para dar la cara en Liga y Champions (no sé cómo nos tomaremos la Copa). No se asusten, pero creo que dependemos mucho del acierto o no en el fichaje de Guilavogui. Si el tío sale bien, estaremos más arriba de lo que incluso nosotros nos imaginamos. Si sale fiasco ….

-Sensación número siete: as sensações são boas.

Y con 1-2 nos marchamos.

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Pero no nos marchamos a casa, evidentemente. Dueños ya de la Rua Estação, A Expedição se reorganizó en su cuartel general y continuó el desfile interminable de Super-Bock (tanto en fino como en garrafa) y bocadillos.

En ese momento sucedió algo realmente alarmante: se disparó la alarma (ruego me disculpen, lo creí gracioso) del negocio más próximo. En un primer momento no se le dio mayor importancia. Una hora después seguía sonando la alarmita y la preocupación empezó a ser máxima: la suite triple daba a la calle. Dos horas más tarde, intentando conciliar un sueño reparador, la dichosa alarma seguía sonando. Tres horas pasaron y seguíamos sin poder dormir por la alarma de los cojones. Vencidos por el cansancio, no sabemos a qué hora paró la puta alarma.

El miércoles se destinó a hacer turismo por la ciudad; es decir, más cerveja. No obstante, también se estiraron un poco las piernas y se pudo comprobar con una paisana que el ducharse por las mañanas es más aconsejable que el vestirse con esmero. Llegaron entonces las despedidas y Xavi Metal salió hacia el aeropuerto local. Poco después Inácio abandonaba A Expedição, volviendo a Madrid en el vehículo de Os Nervos y Catinha. Sus excamaradas le llamamos desde entonces “O segurador das velinhas”.

A media tarde se cogió el tren para desandar lo recorrido el día anterior. Más cansados que atentos al encantador recorrido los restos de A Expedição llegaron a Pocinho. El camino desde esta localidad hasta Vilarino dos Aires se convirtió en un pequeño infierno en el que no faltó un calentón (del coche, marranos) en la zona de los Arribes que hizo temer una noche a la intemperie. Afortunadamente paró un coche (la media de vehículos por esa carretera es de tres al día) que nos dejó agua para poder continuar hasta Vilarino, a donde llegamos tras dar un rodeo de unos noventa kilómetros para evitar carreteras empinadas que pudieran ocasionar otro calentón. Ya en los dominios de Yosé cambiamos al vehículo de Fernandão para poner rumbo a Madrid.

Pasada la medianoche, a Dios Gracias, os valentes expedicionários fueron licenciados.

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Y esto fue lo que pasó. Más o menos.

 

 

Madrid, día noveno del décimo mes del año de Nuestro Señor Jesucristo de 2013.